
Mientras trabajaba con otros músicos, Vladimir nunca
hizo de lado la idea de crear su propio proyecto. Como resultado
de esto, realizó y grabó su primer álbum, "Greeting
from Nostradamus", con 11 composiciones que representan una
simbiosis de ritmos modernos, sonidos electrónicos y espléndidos
colores orientales, así como instrumentos del folclor tradicional
uzbeco (nay, ud, tanbour, karnay, sato) tras la mano de varios músicos
que hicieron VLADIMIR
BADIROV PROJECT y que interpretaron un álbum de un
sonido verdaderamente original.
Este es y no es un álbum solista, depende de cómo
lo quieras ver: si bien la composición, arreglos y producción
son producto de la inventiva de Vladimir BADIROV (batería,
percusiones, teclados), el concepto se atribuye a un proyecto (como
en ALAN
PARSONS PROJECT ó PÄR
LINDH PROJECT), compuesto en este caso por el propio BADIROV
mas Vadim TAMAEV (bajos), Alex TAMAEV (guitarras),
Vitalij POPELOV (guitarras), NODIR (karnai –una
especie de trompeta), Gafur NORBAEV (flauta nai) y Toir
KUZYIEV (violín sato, ud –de sonido parecido a la
guitarra acústica), con la participación y ayuda de
Ravshan NAMAZOV (vocalización en 1 y 3), Otabek
ISMONALIEV (clarinete en 6 y 11), Victor KURNITSKY (trombón
en 9 y 14), Alexander KHABIRKHANOV (trompeta en 9), Olim
KHAKIMOV (percusión en 5) y Dijvan GASPARYAN (duduk
en 13), mas la mano técnica de mucha otra gente, entre las
que destaca Vitaly MENSHIKOV (progressor.net, AL
BIRD, X
RELIGION) en la producción ejecutiva. Al álbum
le pone su sello la etiqueta canadiense Unicorn Digital para darle
distribución mundial.
Me parece fascinante la amalgama de sonoridades que se obtuvo en
este álbum. Hay folclor, armónicos vocales, electrónica,
jazz, música rock, progreso musical, mucho movimiento, raíz,
contemporaneidad, nostalgia, modernidad, todo organizado en una
exposición sobresaliente de ideas y conceptos manifiestos
en una partitura inteligente, atrevida, inusual, compleja y experimental.
Verdaderamente no recuerdo haber escuchado antes algo como esto,
pues si bien las construcciones son de estilo progresivo, de sentido
jazz (lo que lo colocaría dentro de un estilo más
fusión) y los instrumentos como batería, clarinete,
trompeta y trombón son tradicionales en la hechura de éste,
su sonido no resulta ser el esperado, a estos instrumentos les extraen
sonoridades bien particulares; y si a esto le agregamos el sonido
de instrumentos más tradicionales del folclor uzbeco, pues
el resultado es simplemente original y único. Indudablemente,
de lo mejor que se hizo en 2004.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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