
Si "Pawn Hearts" (’71)
te pareció ser un disco excelente, espera a escuchar "Still
Life" (’76) y te sorprenderás en descubrir el proceso
de maduración de un disco pilar de VDGG
de la primera generación a otro igual de estupendo y espectacular
como es el de "Still Life" de la segunda generación.
Esta producción contiene cinco temas, más enfocados en
las letras que en los ambientes y mostrando las capacidades geniales de
HAMMILL para
expresarse con la pluma. Muy parecido a "H to He Who Am The Only
One" en el sentido de que las letras vienen a tomar el papel primario
en la obra.
El disco abre con 'Pilgrims'. Única composición
del disco compuesta conjuntamente con David JACKSON, que trata
una búsqueda interna ansiando a ser positiva, ya que HAMMILL
es conocido como el Profeta del Caos, aquí viene con
una señal de optimismo por el mundo para buscar el fin del peregrinaje
humano y así alcanzar el hogar anhelado. Con una conclusión
magnifica del saxofón, VDGG nos compueba una vez más
el gran poder que maneja en su música. 'Still Life' propone
un tema mucho más complejo. El matrimonio y su Naturaleza
Muerta. Me he escondido detrás de las palabras
es el tema central. En 'La Rossa' tenemos el patrón perfecto
para una canción de amor apasionado. Letrísticamente perfecta
y complejísima. También se puede escuchar claramente al
final la influencia que HAMMILL le heredó al género
Punk. 'My Room' es el punto depresivo del disco. Un jazz hermoso
llevado con un compás extrañísimo. Sobresale el saxofón
y trata el tema de la soledad y el abandono. Típico de HAMMILL.
Por último, el disco cierra con una pieza de 12 minutos con 25
segundos llamada 'Childlike Faith In Childhood’s End'. Tiene
tantos cambios que no estoy seguro en describir qué humor le caracteriza.
Una reflexión profunda sobre el origen y el destino del hombre.
Caótica, aceleradísima, y a mi parecer, una obra maestra
de futurismo.
–Daniel TREMBLAY. (SANTO
CAVERNÍCOLA)
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