
El primer trabajo de UNOMA ("Croma", 2003) es un compendio de piezas instrumentales (y una canción) compuestas por Fidel desde los 16 hasta los 20 años con temas sinfónicos y progresivos, sumergidos en un letargo propio de la timidez.
Fidel VÁZQUEZ (guitarras) se vio beneficiado del apoyo de Pito COSTA (teclados, bajo, programación de ritmos), Alex WARNER (vocales en 'In the name of god') y Lluis RIBALTA (batería) en la primera concreción de UNOMA, recibiendo colaboración de Ebú (guitarra de 12 cuerdas en 'Croma') y Sebastià GARRIGA (tercer solo de guitarra en 'in the name of god') para desarrollar el álbum "Croma", proyección que deja ver muy claro los avances que tendrá su líder tanto en madurez compositiva como en técnica interpretativa. Escuchando el álbum uno puede imaginarse a Fidel creciendo en cada tema, empezando de 16 en el que da su nombre al disco y terminando de 20 con la última canción, cada una enmarcada por un limpio metodismo rítmico y aventuras sinfónicas arrancadas a tiempo de una interpretación en general aletargada y con necesidad de más soltura y experiencia. Esta imagen se repite en cada uno de los temas que compone al álbum pero se vislumbra con mayor claridad en 'Black hole', cuyo inicio y final se desarrolla principalmente con pasajes a la "Against all Odds" en la guitarra, soportada por cadencias programadas, permitiéndose estallar en un sinfonismo sólido y bien hecho en la parte central de la obra. 'Magic tour' por su parte, se permite una mayor complejidad en su desarrollo general, aunque no por ello desperdicia la oportunidad de manejarse por los ritmos suaves propios de un tema romántico.
En el mejor de los casos, UNOMA exhibe un buen gusto para construir sonidos melodiosos y combina su apacigüe con momentos de soltura musical más propias del rock progresivo sinfónico, combinándolo con uno que otro despliegue de latinidad, forjándose experiencia y nombre. "Croma" es un álbum que se escucha más bien dependiente de lo conocido, limitado en sus recursos mas con sus momentos de pomposidad. Vale la pena darle su oportunidad.
–Alfredo TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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