
Segundo producto estudio de la súper banda TRANSATLANTIC,
tras el beneficio armónico de Neil
MORSE (SPOCKS
BEARD, voz, teclados); Mike PORTNOY (DREAM
THEATER, batería, vocales); Roine STOLT (FLOWER
KINGS, vocales, guitarras) y al bajo eléctrico, Pete
TREWAVAS (MARILLION).
Para interpretar lo que hace falta, invitan a Chris CARMICHAEL
(violín, viola, celo); Keith MEARS (saxofón)
y al coro Elite.
A pesar de las opiniones mas bien generalizadas sobre que TRANSATLANTIC
es un grupo súper épico sinfónico, grandioso
y espectacular, mi postura ante esta producción es más
bien de un sentir que el álbum es reconfortante, y nada más.
Es verdad que los integrantes de este grupo son de lo más
representativo en el ámbito progresivo, pero no me parece
que hayan logrado hacer rimar sus cualidades en pro de una música
grandiosa. No tienen esas habilidades manifiestas donde unión
e independencia exponen cualidades increíbles, como en proyectos
similares: AYREON
o LIQUID
TENSION EXPERIMENT. Al menos no en el estricto sentido de
la palabra, porque sí formaron una buena banda. Simplemente,
no me parece una agrupación espectacular.
Pasando al asunto musical, es justo describir que "Bridge
Across Forever" es un álbum que reúne dimensiones
adecuadas hacia el correcto entendimiento de lo que un buen álbum
de progresivo sinfónico debe ser. La primera muestra es 'Duel
with the devil', una obra de 26'43", saturada de emociones
y contrastes sonoros. Aquí, los despliegues musicales, que
no los individuales, son de corte exacto para oír un prog
sinfónico de esencia setentera pero habilitadas por los beneficios
de una tecnología actual. Su iniciar en unas magníficas
cuerdas donde la participación de Chris CARMICHAEL
marca un buen principio, cede con benevolencia paso a la exposición
grupal que francamente, está muy bien equilibrada. Los instrumentos
participan en conjunto, los altibajos bien distribuidos, las vocales
bien cantadas y de aparición bien controlada, cambios dramáticos,
emotivos, constantes, transferencias entre buenos estallidos de
poder y momentos calmos adecuados. Cuando llega 'Suite Charlotte
Pike', uno piensa que ya se dijo todo. No es así. Ahora,
en 14'33" de inicio rítmico, la música se rompe
de repente como si hubieran perdido el ritmo y entre risas y costumbres
el sonido vuelve sin haber perdido el pulso. Se trata de un buen
tema en confección canterburiana (de Canterbury), que habilita
a los cantantes a hacer segundas y terceras voces, melódicas
y muy bien educadas. El tema central del álbum, 'Bridge
across forever', es una balada progresiva de unos buenos 5'32"
que te permiten relajar el tímpano. La media hora restante
viene con 'Stranger in your soul', nuevamente dando inicio
Chris, ahora hacia tintes tipo YES.
La esencia musical es similar a la descrita en 'Duel with the
devil', sólo que esta vez los despliegues de poder son
más aventurados, tanto en la forma de pegarle a los tambores
de PORTNOY, la de rayar los teclados de MORSE, la
de rasgar las cuerdas de STOLT y por supuesto, la de golpear
los trastos de TREWAVAS. Esta pieza es arriesgada, se sale
un tanto de lo establecido hasta ahora y aunque haya sido momentáneo,
me parece el corte más valioso del proyecto. Busca ir más
allá, tiene innovación, progreso.
Tal vez te interese saber que de este álbum hubo una edición
limitada (hoy dificilísima de conseguir). En ella incluyeron
un segundo disco, conteniendo rolas preferidas de los músicos,
en las que destacan su interpretación a PINK FLOYD
con 'Shine on you crazy diamond', a DEEP PURPLE con
'Smoke on the water', y una sección interactiva para
la computadora, además de contener un folleto con mayor información
que ésta, la versión para el resto de nosotros, pobres
mortales pobres.
En fin, que el álbum es muy bueno pero no lo considero como
indispensable. Si te lo encuentras y no hay a la mano algo que hayas
estado buscando desde hace tiempo cómpralo, no te va a decepcionar.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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