
Una gran sorpresa.
TANTRA es un clásico en todo el ancho de la palabra. Al
escucharlo bien puede uno pensar estar oyendo a cualquiera de los grandes
de la época pero con un toque distintivo y cuando inician los cantos,
que por cierto son pocos, agrada mucho escuchar un portugués que
acompaña y tiene algo que decir. Las composiciones son complejas,
intrincadas, bellamente construidas en un rock progresivo de primer nivel,
destacando un gran trabajo en la batería y en el bajo sobre todo.
El resto de los instrumentos son los tradicionales y también bien
colocados.
No he podido conseguir su segundo disco de 1979 "Holocausto",
que según Musea es una señal indispensable hacia el progresivo
Europeo junto con "Mistérios". TANTRA grabó
otro disco en 1981 que aparentemente está más en la línea
jazz.
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