
Con su disco "Stratosfear", TANGERINE
DREAM decidió expandir sus inquietudes electrónicas
por el sendero del sinfonismo, un camino con el cual ya estaban
coqueteando en sus dos trabajos inmediatamente anteriores. En todo
caso, en este nuevo repertorio se advierte un marcado énfasis
en la estructuración de ideas melódicas claras, así
como una inclinación más consistente hacia el empleo
orquestal de los mellotrones y sintetizadores. Las muestras más
evidentes de esta vertiente están encarnadas en el homónimo
tema de entrada y el tema de cierre Invisible Limits.
Las combinaciones entre los diversos teclados y la presencia de
solos bien definidos de guitarra resultan en una amalgama a la vez
hipnótica y estilizada: uno de los momentos más exquisitos
está en la sonata de piano y mellotron de flauta que da cierre
a Invisible Limits, un momento de sublime belleza
que permite al disco cerrar con un broche de magnífica distinción.
Pero es el tema Stratosfear el más popular de
este disco: el manejo efectivo de atractivas líneas de sintetizador
y primera guitarra sobre una base equilibradamente constante de
teclados diversos (sintetizadores, órgano, mellotron) y las
ocasionales entradas de batería exhiben el talento de este
trío para crear improvisaciones cuidadas dentro de un marco
bien definido. El grupo no se aparta demasiado de sus primarias
inclinaciones hacia el minimalismo electrónico, pero ahora
está moviéndose con mayor soltura por las forestas
exuberantes del sinfonismo estilizado.
Pero "Stratosfear" no es tan solo sinfonismo estilizado.
También contiene pasajes plenos de misterio y algún
toque de espiritualidad siniestra, tal como sucede en The
Big Sleep in Search of Hades. Esta pieza se inicia y concluye
con una tocata de clavicordio sostenida sobre una precisa base de
bajo y alimentada por sutiles florituras de mellotron; lo que sucede
en medio es un intermedio tétrico y sombrío elaborado
con cortinas de mellotrones y contrapuntos diversos de sintetizadores.
La tónica general de este tema me recuerda a lo que en breve
empezarían a hacer sus colegas de SCHICKE, FUHRS &
FROEHLING, y también los franceses de PULSAR.
La cosa se pone más cósmica y misteriosa con 3
A.M. at the Border of the Marsh from Okefenokee, una pieza
donde destacan las líneas melódicas arábigas
a cargo de los sintetizadores, el mellotron de corno y el piano
eléctrico, las delicadas texturas de teclado que evocan el
charco nocturno del título, y los evocadores colores de ármonica
que inspiran un aura de intimidad.
Teniendo en cuenta que éste sería el último
trabajo de estudio de la banda con Peter
BAUMANN en sus filas (sin contar "Sorcerer", la
banda sonora de la película Los Salarios del Miedo
de FRIEDKIN), podemos considerar a "Stratosfear"
como un estupendo anuncio del canto de cisne de la formación
más grandiosa de TD.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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