
La banda norteamericana SPOCK'S
BEARD ingresó en el mercado discográfico con
este trabajo, cuando aun no estaba conformado según su hasta
hace poco clásico formato de quinteto. Bajo la batuta creativa
del cantante - teclista - guitarrista Neal
MORSE, el ensamble instrumental grafica un estilo progresivo
rico en influencias derivadas de YES,
GENESIS y KANSAS,
con algo de los contrapuntos de GENTLE
GIANT, además de colores añadidos del sonido
duro de DEEP PURPLE,
el melodicismo pegadizo de THE BEATLES, y el pop folk de
DYLAN y CSN&Y. La tendencia de las composiciones
de MORSE es la de crear melodías claramente definidas,
para a partir de ahí, la banda se extienda en jams, variaciones
y otros trucos para darle largo aliento a las melodías.
El repertorio de este disco incluye tres números de larga
extensión (entre los 12 y 23 minutos de duración),
siendo así que 'The light' y 'The water' contienen
secciones con título propio. En ellos y en 'Go the way
you go' encontramos una sucesión de diversos pasajes
que van desde lo ceremonioso hasta lo exaltado en términos
progresivos, con interludios de corte jazz, latin jazz, pop acústico,
funky. El punche entusiasta y la precisión del baterista
Nick D'VIRGILIO es crucial a la hora de mantener un ancla
que sostenga toda la diversidad estilística exhibida en los
temas. Tal como dije antes, la orientación melódica
de las composiciones es diáfana, por lo que estas obras de
tendencia épica nunca caen en contrastes dramáticos
ni chocantes, sino más bien, medidos, conservando siempre
por obra y gracia de la fluidez de los arreglos, el sentido del
gancho y su sencillo atractivo. El tema de cierre, 'On the edge',
es más netamente rockero, y circunscrito a una duración
más concisa (poco más de 6 minutos). Armado con la
estructura de mudanza-estribillo-mudanza-estribillo-puente-estribillo,
sin embargo no debe ser catalogado como simplón. La ocasional
inclusión de compases inusuales, y los delirantes solos simultáneos
de guitarra y sintetizador en el interludio son memorables: el golpe
final del tema concluye con energía un disco que derrocha
imaginación a raudales.
Aunque mi disco favorito de SPOCK'S BEARD es el que habrían
de grabar un año después de éste ("Beware
of Darkness", ya como quinteto), este disco es ciertamente
uno de los máximos puntales del progresivo sinfónico
cultivado en los USA durante el decenio pasado.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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