
"Snow" es el sexto álbum en estudio de SPOCK'S
BEARD, y el último de la era Neal
MORSE, pues después de éste Neal
anunció su separación del grupo. En éste se
resume toda la experiencia que la banda ha adquirido en los 8 años
transcurridos desde "The Light", su primer álbum,
y dan un paso más respecto a "V", su mejor trabajo
hasta antes de éste.
"Snow" es un álbum conceptual que narra la historia
de John, un personaje albino de ojos intensamente oscuros, características
que le dan su apodo, Snow, pero también el rechazo
de mucha gente, hasta que descubre que, junto con su aspecto distinto,
el destino también le confirió el don de la clarividencia
y la sanación, dotes que además de aceptación,
también le harán ganar fama y fortuna. El concepto,
honestamente hablando, no es muy original, pues temáticamente
es similar a "Tommy", donde THE WHO narra la historia
de un niño ciego y sordomudo; también hay ciertos
paralelismos con "The Lamb Lies Down on Broadway" (la
mayor parte de la historia de "Snow" ocurre en Nueva York);
e incluso, con Hermit, el personaje central en el "Subterranea"
de IQ.
La historia se narra a lo largo de casi 120 minutos de buena música,
compuesta buscando mostrar el nivel de madurez y confianza en sí
mismos que la banda ha adquirido tanto por su trabajo en conjunto
como en sus álbumes solistas (Neal MORSE, Ryo OKUMOTO
y Nick DVIRGILIO) y proyectos alternos (TRANSATLANTIC).
Composicionalmente hablando, "Snow" puede considerarse
como el resumen de lo mejor de todos estos proyectos, incluyendo
las infaltables referencias a los maestros del pasado, en particular
GENTLE
GIANT y GENESIS.
La banda mantiene la misma alineación que han tenido desde
el segundo álbum, con Neal MORSE (voz principal, piano,
sintetizadores y guitarra acústica), Ryo OKUMOTO (Hammond
y Mellotron), Dave MEROS (bajo, coros), Alan MORSE
(guitarras eléctricas, coros) y Nick D'VIRGILIO (batería,
percusiones y coros). Los créditos por la composición
de las letras y casi toda la música es para Neal,
pero evidentemente toda la banda puso su parte para darle más
brillo al trabajo.
"Snow" es un álbum de contrastes, donde se pueden
encontrar baladas de amor, melódicas y tranquilas (Love
Beyond Words, Solitary Soul, Carie), seguidas
por poderosas canciones rockeras (Welcome to NYC, Devil's
Got My Throat) con letras agresivas e interesantes pasajes instrumentales.
Sin embargo, no se trata de mera yuxtaposición de pasajes
inconexos, ya que varios de los temas que se presentan en la obertura
se repiten a lo largo del álbum (Stranger in a Strange
Land, Long Time Suffering, Love Beyond Words y
I'm Dying), lo que evidencia que la composición se
hizo pensando en el álbum como una unidad coherente. El momento
más desconcertante y débil del álbum ocurre
hacia el final del segundo CD, con Ladies and Gentlemen, Mister
Ryo Okumoto On The Keyboards, tema que no acabo de explicarme
cómo se integra al concepto del disco.
Finalmente, solo agregaré algo que puedo percibir ahora,
desde la perspectiva del tiempo y las cosas que han sucedido desde
que este álbum salió a la venta: me resulta interesante
comprobar cómo la letra en "Snow", así como
mucha de la música e incluso el concepto gráfico del
álbum, muestran las inquietudes filosóficas de Neal,
inquietudes que lo llevarían a decidir separarse del grupo
y seguir una carrera solista. Las ideas en "Snow" continúan
en "Testimony" y sobre todo, en "One".
–Martín
HERNÁNDEZ.
"Snow" está considerado el disco cumbre de SPOCKS
BEARD, una obra maestra un tanto excepcional. Se recordará
como el último que se realizó bajo el liderazgo indiscutible
de Neal MORSE, quién decidió dejar la banda
por motivos religiosos -una vez concluido el mismo-, para empezar
carrera en solitario (o junto a Dios... y PORTNOY).
Se trata de un gran trabajo, recopilado en 2 CDs, que suman una
nada despreciable cantidad de 26 temas. Muchos de ellos recuerdan
al progresivo sinfónico de YES o GENESIS de
los 70 en "Lamb Lies Down On Broodway", y algún
que otro destello a KING CRIMSON.
En su mayoría, son temas independientes, pero es fascinante
comprobar como se entrelazan, hacen guiños, y recuperan entre
si, de un modo contínuo. Eso demuestra una vez más,
la gran capacidad de modulación harmónica de Neal
MORSE, el principal compositor de la banda.
A rasgos generales, considero mejor y más completo el primer
CD, ya que demuestra una mejor conjunción en la elección
de temas. Se inicia con Made Alive / Overture,
una inmejorable forma de dar inicio al disco, por su gran despliegue
instrumental. La relajada voz de MORSE, que acompaña
a su guitarra acústica, se sucede con maestría para
a continuación, dar paso a un riff acompasado que se recuperará
en el minuto 4:00, no sin antes elevar la tensión musical
a limites insospechados, cuyo auge (minuto 2:12) recuerda de sobremanera
a All of The Above de TRANSATLANTIC.
Neal MORSE ha sentido siempre una predilección especial
por la guitarra acústica y las baladas; en este disco lo
refleja claramente, siendo Stranger In a Strange Land,
Love Beyond Words, Open Wide The Flood Gates,
Solitary Soul y Wind At My Back un cúmulo
imprescindible de relajación, sutileza y emotividad.
La otra gran pasión del teclista, es la voz humana y su
harmonización coral, canonizada o protagonista, que en ocasiones
llega a 4 voces! No escatima en ellas, incluyéndolas en casi
todos los títulos del disco.
Por su parte, Long Time Suffering, Open The
Gates Part 2, hacen gala de una vertiente más sinfónica
y progresiva, en la que cada músico da lo mejor de si mismo,
donde destaca un excelente Nick DVIRGILIO en la batería.
El apartado vocal es sobresaliente una vez más, demostrando
en ambos temas una expresividad y emotividad increíble.
Devils Got My Throat extasía el
concepto del disco, y se bate en una intensidad interpretativa y
melódica aplastante. Reseña obligada al delicioso
pasaje de voces del final.
Por último Welcome To NYC y The
39th Street Blues (digno de FOO FIGHTERS.),
son 2 títulos que se acercan más a lo que sería
rock clásico.
El segundo CD es un tanto especial. Mas oscuro en temas como Im
The Guy o Freak Boy 1 y 2, o de corte un tanto
comercial: 4th Of July o Looking For Answers.
Los sosiegados pasajes de Reflection y Carie
contrastan con los exultantes y progresivos Devils
Got My Throat Reprise, Snows Night Out
y "Ladies and Gentlemen, Mr Ryo Okumoto On The Keyboards".
Pero hay 4 temas que por su calidad, sobresalen del resto. La experimental
y enfática Second Overture que deja a
más de uno perplejo. El medley All Is Vanity
que se bate en emocionantes melodías, en las que recupera
pasajes de Stranger In A Strange Land y Overture,
entre otros. Y la profunda emotividad de I Will Go,
que se funde en Made Alive Again / Wind At My Back,
que curiosamente son el inicio y el final del primer CD, pero que
se presentan ésta vez con una dosis mucho más elevada
de intensidad y emoción, concluyendo sin lugar a dudas, con
un apoteósico e inolvidable final.
En resumen, y en una opinión enteramente personal, me quedo
con el primer CD (exceptuando The 39th Street
Blues) y los 5 temas sobresalientes del segundo (incluiré
Looking For Answers por su pegadizo estribillo).
El resto lo considero prescindible, y que en su acumulación
(sin dudar en ningún momento de su calidad), resta de brillo
general al álbum. Pero la historia (supongo) lo requería...
–Álvaro
ARIZCUN CAMARILLO, para Manticornio.
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