
Realizado en septiembre de 2007, SONIQ CIRCUS nos ofrece una primer propuesta contagiada de lo más selecto de la escena clásica del progresivo sinfónico.
Alineado por Marcus ENOCSSON (guitarra eléctrica, vocales), Christer UGGLIN (batería), Markus NILSSON (bajo), Carl-Johan LENNARTSSON (voz) y Mathias BECKIUS (teclados), SONIQ CIRCUS es reconocible por su influencia en el rock progresivo de los 70s, mas una fuerte convicción por lo melódico y actual del género.
A la voz de “no hay tal cosa en el mundo como imposible que nosotros podríamos crear” (luego de una breve y efectiva obertura), el progresivo sinfónico melódico de SONIQ CIRCUS se apodera de la atmósfera circundante demostrando que la calidad es más sabrosa cuando se cosecha con paciencia y se añeja con los ingredientes más selectos de una fina tradición. Es bastante agradable, por no decir reconfortante, darse cuenta que la música bien hecha no se deja corromper por proxenetas pervertidos y ambiciosos, permitiendo pues que la neurona se cultive en vez de acostumbrarse a hacer fila para mantener las líneas acostumbradas. "Soniq Circus", con sus tintes clasicistas y ligeros brotes de metal, nos ofrece un desarrollo cuyo espectro se desplaza por distintos ánimos, desde la nostalgia hasta el alarido de protesta actual ('Welcome'). Sin espacio entre los temas, este álbum nos regala referencias muy variadas. Repetidas veces hemos dicho que el rock progresivo es una música para el cerebro y no p'al pié, pero eso no refiere a que si el ritmo te provoca balancearte sea música que habrás de desechar… este álbum te provoca el balanceo corporal y sin embargo, es creador de un progresivo naturalmente sinfónico, rico en complejidad compositiva y sonoridades bien sencillas de escuchar. Una especie de fusión YES-RUSH 80s, con recuerdo en década anterior y proyección hacia el futuro.
Al notar que las canciones se cantaban en inglés fruncí el ceño, sin embargo pronto puse mi sonrisa y expresión de alivio. Cantan bien y es adecuado, tanto así como los finlandeses OVERHEAD en quienes hallo ciertas similitudes también, por ejemplo en los cambios de expresión vocal. No obstante, SONIQ CIRCUS diferencia su sonido con notada claridad, contrastando equilibradamente los matices musicales que ocasionan movimiento y redondez a su debut. Desde los constantes cambios de intención hasta la contemplación de acústica y eléctrica, pasando desde luego por los ritmos intrincados, estos cinco suecos se proyectan ganadores sólo por la estupenda calidad de su primer propuesta. Ya veremos cómo les va en los ProgAwards 2007, mientras Manticornio les ofrece sus respetos y le otorga 9/10.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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