
El tercer CD de SHADOW GALLERY es, en mi
opinión, uno de los mejores trabajos progresivos del año
1998, y además su trabajo más inspirado hasta la fecha.
Siempre coqueteando con los límites entre el sinfonismo tradicional
(YES, ELP,
GENESIS, RUSH
77-81, PINK FLOYD 75-79)
y el metal (IRON MAIDEN, DREAM
THEATER, QUEENSRYCHE), aquí la balanza sonora parece
inclinarse más por el lado de este último, sin dejar de
lado los ornamentos orquestales (tanto en teclados como con una orquesta
de verdad). Esta dirección se debe en buena parte a la incorporación
del nuevo baterista Joe NEVOLO, cuyo estilo es ciertamente pesado,
pero también más fluido y lleno de matices que el de su
antecesor. Los demás miembros de la banda (Mike BAKER, Carl
CADDEN-JAMES, Brendt ALLMAN, Chris INGLES y Gary
WEHRKAMP) cumplen con eficiencia y suntuosidad sus respectivos roles
en guitarras, teclados (WEHRKAMP alterna ambos), bajo, y voces
(la voz de BAKER se siente más segura que nunca): el espíritu
de ensamblaje grupal es el que más interesa a SG, tanto
en lo instrumental como en los recurrentes arreglos corales intrincados,
que realzan el dramatismo de las líricas.
Se trata de un concept-disc, centrado en un año en la vida de
un ingeniero de sistemas al servicio del ejército norteamericano,
durante la Guerra del Golfo, quien pierde su inocencia al darse cuenta
de que esta guerra no se declara por principios humanitarios sino solo
por los intereses económicos de parte de las grandes multinacionales
empresariales. Una vez que expresa sus dudas y preocupaciones a sus superiores,
éstos lo despiden sin más. Tratando de hacer algo genuinamente
constructivo para la humanidad, decide unirse a una banda de terroristas
informáticos para sabotear los programas de la CIA, y así
tratar de impedir que el imperialismo siga propagando guerras y medidas
abusivas en el mundo entero. Pero el grupo debe disolverse ipso facto,
apenas se enteran de que han sido localizados por la CIA y están
siendo perseguidos. Al final, nuestro protagonista se encuentra sin un
rumbo en la vida, sin trabajo, sin un lugar en la sociedad, desconcertado
por el grave giro que tomó su vida en tan poco tiempo.
Este final desolador es un signo del ambiente pesimista que se destila
a lo largo del CD. La crítica socio-política es un motivo
para reflexionar sobre el rol mínimo que tiene la autodeterminación
individual dentro de una sociedad mecanizada y materialista que trata
al individuo como una de tantas piezas de su engranaje. La presencia de
números fuertes y agresivos son excelentes vehículos para
exhibir tanto la frustración del individuo como el frenético
mecanismo de la sociedad capitalista: tal es el caso de la obertura 'Stiletto
in the Sand', 'War for Sale', 'Roads of Thunder', y
el implacable instrumental 'Chased'. Por su parte, los temas más
lentos reflejan el lado más vulnerable del corazón del rebelde
protagonista: tal es el caso de la fastuosa balada 'Hope for Us?',
así como del tema de cierre 'Christmas Day', rebosante de
lánguido pesimismo. En otros temas como 'Victims' y 'Ghost
of a Chance', SG demuestra muy bien su versatilidad
para transitar naturalmente desde la contundencia del metal a la elegancia
estilizada del sinfonismo dentro de los confines de una canción.
Pero es en las dos mini-suites, 'I Believe y New World Order'
donde las virtudes propias de SG son explotadas con una mayor riqueza
de recursos melódicos.
En suma, un disco impactante y preciosista, que logra exitosamente transmitir
un mensaje serio a través de un ambiente casi "cinematográfico",
manteniendo altas dosis de energía rockera y de imaginación
composicional.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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