
Uno de los proyectos más subterraneos en la escena progresiva
en México, concretamente en el Estado de Puebla, es sin duda
el disco epónimo del grupo SANTO CAVERNÍCOLA.
La alineación del grupo está a cargo de Marco
CASTILLO (teclado y voz); Pepe LEDEZMA (bajo); Jorge
CABRERA (saxofón); Daniel TREMBLAY (guitarras,
flauta y voz) y Mauricio ESTRADA (batería). Para la
grabación de éste, el primer disco de la banda, reciben
colaboración de *Tonatiuh en batería, David
RAMOS en bajo, **Juan Carlos BRIONES (HONGO)
en batería y de Beto CASTILLO. El álbum es
grabado entre 1998 y 1999 en los estudios New Beat e Imagen Acústica,
y el diseño gráfico estuvo a cargo de José
Luis SÁNCHEZ, la pintura de Emilio CORISKI y fotografía
de Daniel TREMBLAY. Producción, ellos mismos. Duración,
38'42".
En general el álbum está enfocado a un rock progresivo
de carácter clásico, pero tiene otras cosas que se
salen de la linea como la primera selección, 'Trótame',
composición instrumental que cuando empieza te remite a las
películas agogó de GARCÉS, en un estilo
similar a lo que terminaran haciendo los DUG
DUG'S, pero con una fuerte presencia en saxofón y
teclados principalmente. Luego viene 'Soltando pelo', la
primera pieza cantada, en español, con unos tintes psicodélicos
y una participación importante de la guitarra eléctrica,
bajando de intención cuando aparece la voz, un poco desentonada
pero disculpada por buenos cambios de los instrumentos. El tercer
corte es 'Mommy's round the corner in a swirling pool of snow',
otra canción pero ahora en inglés, igual que 'Perro
amargo', resultándome más interesante en su parte
musical la segunda, pero no agradándome demasiado las vocales
en un idioma ajeno a la nacionalidad del grupo.
El álbum se transforma desde 'Felices sin semilla',
una obra instrumental que empieza a definir las capacidades verdaderas
de la banda; es un pieza un tanto funky, con esencias jazz por el
tratamiento del saxofón, un bajo de gran soporte y unos teclados
definidos por la participación de guitarra y batería.
Luego viene 'La demarca', la penúltima pieza cantada,
en español, gracias, en un carácter de
balada. Llega el tema que le da nombre al álbum y a la banda.
'Santo cavernícola', que abre y que cierra calma con
una bella guitarra acústica que abre paso a flauta transversal,
y que sirve de introducción a 'T.R.I.P.', uno de los
momentos claves de este disco. Es una pieza instrumental con una
fuerte presencia en los teclados, muy buena. Otro gran momento llega
con 'Zwing-a-ling', pieza rítmica, divertida, con
buenos cambios. La última es otra canción en español;
'Azul', de inicio con ambiente jazz latino, como para estar
en la playa echado en una hamaca con una buena cerveza.
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