
Hay un par de cosas que quedan en claro respecto al disco "Permanent
Waves": la primera es que RUSH
está un poco menos interesado que antes en explorar y extender
sus ideas musicales hasta dimensiones épicas, mientras que
mantienen una actitud genuinamente épica en las explosivas
armonías de guitarra y orquestaciones de teclado (hay una
mayor presencia del Oberheim en el departamento de sintetizadores);
la segunda es que el trío está empezando a coquetear
parcialmente con el formato del AOR en la estructura de algunos
de sus temas, aunque ciertamente aun están colgados del uso
de complejas estructuras y variantes rítmicas. Ya no encontramos
aquí los esplendorosos relatos de inspiración mitológica/ciencia-ficción,
pero en cambio nos encontramos con los sueños reveladores
de un profeta ancestral (Jacobs ladder),
y una perspectiva crítica sobre el sistema socio-cultural
contemporáneo como vehículo de opresión sobre
el ingenio individual (Natural science). Las
guitarras de LIFESON siguen sonando tan pesadas y enérgicas
como de costumbre, y las partes percusivas de PEART son tan
contundentes y pretenciosas como siempre; LEE
es quien gana una mayor dosis de protagonismo, pues sus partes de
bajo resaltan más en la mezcla, y tal como señalamos
al comienzo, el arsenal de sintetizadores adquiere una mayor notoriedad.
Estos rasgos nos bastan para delinear una descripción de
los dos temas que hemos mencionado anteriormente: en todo caso,
podemos añadir que Jacobs ladder
destaca por su estilizado tono sombrío, mientras que Natural
science resulta un tanto más exultante y explosivo,
tras una introducción de tenor acústico. La minuciosa
creatividad musical desplegada en ellos encuentra un paralelo apropiado
en la siempre lúcida poesía reflexiva de PEART.
Los temas restantes no son descartables, ni mucho menos. El tema
de apertura The spirit of radio ha sido y sigue
siendo uno de los más emblemáticos y efectivos de
toda la carrera de RUSH: los toques iniciales de guitarra y la sucesión
de riffs atractivos que transcurren a lo largo de sus casi 5 minutos
de duración son simplemente memorables, aunque en lo personal
prefiero la pieza que viene inmediatamente después, Free
will. Justamente este tema y Entre nous
se acercan más al formato AOR, pero nunca llegan al punto
de la accesibilidad descarada ni el facilismo pegadizo: la apasionada
defensa del libre albedrío y la auto-afirmación del
individuo expuesta en Free will y la contemplación
de una inminente ruptura amorosa reflejada en Entre nous
son manejadas con genuina vitalidad rockera. La balada Different
strings es una de las piezas más conmovedoras que
RUSH ha creado durante su época 77-81. Siento que
pudo muy bien haberse extendido un poco más, para así
tal vez explotar más convenientemente la carga emotiva transmitida
en su duración original: el solo de cierre de LIFESON
es realmente cautivante, pero se queda un poco corto por causa del
fade-out con que concluye el tema. Afortunadamente, aun queda Natural
science para clausurar el disco con soberbia grandeza.
Un disco excelente, en suma, que a pesar de no alcanzar los picos
de brillantez de los dos trabajos anteriores – "A
Farewell to Kings" y "Hemispheres"
– mantiene un nivel artístico bastante alto.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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