
Se puede considerar a "Das Licht Der Menschen" como la
cuarta producción de ROZ VITALIS,
pero la segunda (no estamos contando EPs) como trío: Ivan
ROZMAINSKY (teclados, vientos, programación, voces en
1 y 2, percusiones), Nadezhda REGENTOVA (teclados en 2, voces)
y Vladimir POLYAKOV (teclados en 1 y 3), teniendo como invitado
a Sergey LASKIN [MISSIONARIES
OF SILENCE] (guitarra eléctrica en 1).
Para este álbum, ROZ VITALIS fueron más ambiciosos
y lograron un producto más evolucionado. Al escuchar la música
que hay en este disco, no pude evitar el recordar la entrevista
que me otorgaron CAPOLINEA,
por la parte donde mencionan, y reflexionan, sobre lo que es el
rock progresivo. Muchos de los grupos que "hacen rock progresivo",
incluso de los que salen recientemente, parecen estancarse en un
status quo y difícilmente ofrecen un progreso musical, amén
que sea muy para ellos o que no les interese el aspecto comercial.
Por eso, ROZ VITALIS tiene de entrada, un gran mérito
por incursionar constantemente en un desarrollo aventurado, y en
continuo movimiento e investigación. Será porque por
ser Europa del Este la cultura musical es más imaginativa,
más sensitiva. Será el sereno, pero de que buscan
seguir evolucionando, lo siguen buscando a pesar de las adversidades.
Ojalá se puedan mantener así. Pero vayamos a la música.
Éste es un álbum concepto. Se trata de un intento
arriesgado por expresar con música la idea teológica
de la Divina Trinidad. Los títulos de cada tema y del álbum,
contienen la palabra «luz» en diferentes lenguas; (luz,
licht, svet, luce, feny). No se por qué me alegra, pero qué
bueno que no incluyeron la palabra en inglés.
Antes exponía que la música en este álbum
es arriesgada. Uno lo puede constatar desde que empieza a sonar,
entre voces acopladas a composiciones bartokianas. Conforme los
sonidos van hacia adelante, se perciben elementos experimentales,
descompuestos sólo por una caja de ritmos que afortunadamente
no es recurso de frecuencia. En el disco sí destacan los
teclados, recurridos para hacer sonar los más variados elementos
de sonoridad. Hay que conocer que no se trata de un concepto de
sencilla digestión, pero una vez envuelto y acoplado en sus
vaivenes, se le toma un regusto que resulta en agradable. Las voces
por ejemplo, no aparecen en sentir melódico sino instrumental,
y los otros juegan un papel protagonista por momentos, por secciones
momentáneas que le otorgan movimiento al desarrollo de un
concepto que de por sí no es sencillo de explicar. Por ello,
ojalá que ROZ VITALIS halle suficiente apoyo que le
permita continuar su búsqueda por un sonido que a pesar de
no permanecer constante, sea siempre peculiar.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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