
Durante 1993, 1994 y principios de 1995, RITUAL no interpretó mucho en vivo, principalmente porque Patrik LUNDSTRÖM (voz principal, guitarras acústica y eléctrica), estaba muy ocupado siendo parte del Musical "He", haciendo el rol de Buddy Holly en la versión sueca de "The Bubby Holly Story" y como parte del elenco principal de "Hair" en Estocolmo. Sin embargo, la banda continuó escribiendo material y desarrollando un propio estilo. Durante este periodo, Fredrik LINDQVIST (bajo, bouzouki, mandola, mandolina, recorders, silbatos, voz) exploró su pasión por la música e instrumentos étnicos tradicionales, influyentes en el sonido de bastantes bandas suecas. A principios de 1995, Patrik, Fredrik, Johan NORDGREN (batería, percusiones, arpa, voz) y Jon GAMBLE (teclados, armónica, voz) acordaron dedicarse por completo a RITUAL, temporada en la que hicieron contacto con la Etiqueta Musea. En el verano de ese mismo año grabaron su primera producción (el homónimo "Ritual"), bastante bien recibido en diferentes sitios especializados en el mundo entero.
En la grabación de "Ritual" hubo músicos invitados: Lotta HASSELQUIST (violín en 3, 4, 7 y 9), Mats “Gaffa” KARLSSON (acordeón en 8) y Birgitta ULFSSON (narración en 8) y aunque no se pueda decir que se trata de un álbum concepto, sí hay tres temas de mayor profudidad ('Typhoons decide', y 'A little more like me' fueron inspiradas en las historias cortas "The Fillyjonk Who Believe in Disasters" y "The Hemulen Who Loved Silence" respectivamente, mientras que 'Seasong for the Moominpappa' fue inspirada en la novela "Moominpappa at Sea", las tres producto del escritor Tove JANSSON), cosa que hace que este álbum tenga mayor forma y redondez.
A casi una década de haber salido el álbum éste es reeditado, rescatando un disco que desde que salió se convirtió en una verdadera joya por su inmejorable calidad. Progresiones avanzadas, diversión, concepto y gran poder de ejecución, son apenas tres características que sobresalen en sus buenos 60 minutos de poder sinfónico, decorados con su justa medida acústica y pinceladas de folclor. Un álbum que definitivamente hay que tener.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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