
Jorge REYES nació en Uruapan, Michoacán. Estudió flauta transversa en la Escuela Nacional de Música de la UNAM; más tarde estudió música clásica, electrónica y jazz en Alemania y luego, en la India, aprendió música tradicional hindú y tibetana. A su regreso fundó el grupo CHAC MOOL, con el cual comenzó a sintetizar el resultado de sus investigaciones musicales y viajes para formular lo que es la columna vertebral de su propuesta sonora: la mezcla de sonidos autóctonos y prehispánicos con la tecnología musical avanzada de los procesadores de sonido, armonizadores y ecos (1).
Jorge REYES es uno de los artistas más reconocidos en la escena de la música contemporánea mexicana. Ya en sus inicios junto a Al UNIVERSO, NUEVO MÉXICO y CHAC MOOL, Jorge demostraba su interés por darle al rock un sentido más autóctono y entonces empezó a experimentar con instrumentos prehispánicos. Pronto descubrió a qué quería dedicarse e inició su carrera como solista y como tal, su sentido se dirige más hacia una música espacial, atmosférica, saturada de continuidad y poca variación.
Entre los trabajos más sobresalientes de Jorge REYES están los álbumes "A la Izquierda del Colibrí", disco 100% progresivo y "Comala", álbum conceptual. En el primero comparte créditos con Antonio ZEPEDA logrando una buena conjunción y un concepto bien original para el progresivo hecho en México y en el segundo se presentan diferentes atmósferas interesantes. Otro disco más o menos famoso es "Suspended Memories" (álbum más en su haber de atmósferas estables), un álbum en el que comparte créditos con Steve ROACH.

El quehacer de Jorge REYES dentro de la escena rock progresivo está distante a aquéllos años junto a CHAC MOOL. Tuvimos la oportunidad de asistir a uno de sus conciertos en Puebla el 2001 y darnos cuenta que su camino por la experimentación no para, reconciendo lo que se sabía hacía el músico desde mediados de los 90s. Esta oportunidad (y corroboración) se repitió en el Festival Cultural Otoño 2007 en Cozumel, cuando Jorge REYES presentó, además de sus ya bien conocidas atmósferas electrónicas, cualquier cantidad de percusiones y alientos prehispánicos (sin dejar de estar presente su flauta transversal), una música corporal que Jorge mismo interpretaba con sus manos y sobre su piel, canto armónico y poesía precolombina, escenificando ritmos que se narran en la historia mexicana, extendiendo sus fronteras hacia ritmos indios norteamericanos.
(1) http://www.cnca.gob.mx/cnca/nuevo/2001/diarias/oct/291001/nomuerto.htm (11-dic-06)
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