
Consistiendo ahora de siete músicos, RETROHEADS contempla varios antecedentes musicales en su disco "Introspective", que varían en el jazz, el pop, el rock y un poco de la música del mundo, desde luego sobre paletas de concepto rock progresivo.
Son siete músicos comprometidos que comparten la visión de que la música debe ser hecha e interpretada sin límites ni fronteras, sin restricciones y sin ángulos comerciales. En otras palabras, con libertad creativa; a RETROHEADS lo alinean Mike MANN (vocales), Ann-Kristin BENDIXEN (coros), Deborah GIRNIUS (coros, flauta), Tommy BERRE (guitarras eléctrica y acústica, Gry Anett STORDAHL (Hammond B3, teclados), Tore Bø BENDIXEN (bajo, pedales Taurus, teclados) y Trond GJELLUM (batería), siete músicos (quienes comparten la misma filosofía musical) que no hacen copias musicales del pasado, aunque el uso de instrumentos como el Hammond B3, melotrón, mini-moog o los pedales Taurus lo sugieran de otra forma. Si bien los instrumentos que utilizan para interpretar su rock progresivo son característicos de la década de los '70 y su sonido te transporta a aquélla fabulosa época, la inclusión de nuevas tecnologías y su original propuesta musical hacen que la forma como crean su música no importe tanto como su sensibilidad y forma de pensar la música, motivo que hace a RETROHEADS un grupo que te llena los oídos e imaginación.
En "Introspective" uno encuentra todos los buenos motivos para hacerse de un álbum original. Es un álbum que cautiva tu atención desde que los primeros riffs de guitarra inician en canal izquierdo y a los cinco segundos el sonido estéreo ya te envolvió, dedicando acordes a teclados desde el flanco derecho. El trabajo vocal de MANN es consistente y el que Ann-Kristin ahora esté del lado del los coros no disminuye la calidad expresiva de las letras, sino que, por el contrario, la acentúan. La dosificación de teclados es precisa y motivante, la batería es intrincada, el bajo es sólido, hipnotiza si te clavas en oírlo, y el equilibrio entre acústica y eléctrica, entre ritmos suaves y explosivos, es variable y adecuado. Hay momentos donde, por encima de las remembranzas de los grandes grupos progresivos de la década de 1970, la guitarra me recuerda los grandiosos despliegues expresivos blues de Gary MOORE, y las vocales las tonalidades exuberantes de Damian WILSON (THRESHOLD, AYREON, Rick WAKEMAN). Fuera de eso, lo que escucho es un proyecto original, fresco y al estilo rítmico y experimental de un sinfonismo que se arriesga y te gana con cerebro.
RETROHEADS ha sido criticado porque son un grupo que recobra la magnificencia del sonido del pasado, sin embargo hay que pensar que el rock progresivo sinfónico está compuesto de los elementos que este grupo usa, y que es un género que, al igual que el jazz o que la música formal, se ha venido haciendo desde su creación, gracias a su notable oportunidad de ofrecimientos y de diferente interpretación. Por ello, yo los considero un grupo que a su estilo y forma, manifiesta variaciones desde un ángulo muy propio, ofreciendo nuevas líneas a los lienzos sobre el cual se plasma esta magnífica música.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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