
Después del éxito artístico y comercial que significó
su anterior disco en vivo con la Edmonton Symphony Orchestra, PROCOL
HARUM editó su siguiente disco en estudio, "Grand
Hotel". Las sesiones de grabación comenzaron cuando el guitarrista
David BALL (reemplazante de Robbie TROWER) todavía
seguía en el grupo, pero a mitad de camino entró Mick
GRABHAM para ocupar el susodicho lugar. El hecho es que Gary BROOKER,
en tándem con el letrista Keith REID, asumía las
riendas estilísticas de la banda de forma dictatorial,
por lo que el cambio de guitarrista no afectó para nada al realce
de la tendencia melódica que siguió tras la partida de BROOKER,
quien esencialmente es un músico de orientación bluesera
y psicodélica.
El tema homónimo de entrada exhibe una pomposidad sinfónica
no solo por el manejo masivo de arreglos de cuerdas y vientos y un ensamble
coral, sino también por la combinación de vals y minué
que aparece en su interludio: realmente una pieza rebosante de belleza
y elegancia. También encontramos un manejo de buenos arreglos orquestales
en 'T.V. Caesar', aunque a decir verdad este tema no me
parece tan impresionante. Mejor logrados me parecen 'For Liquorice
John', un tema de corte melancólico que retrata la autodestrucción
del alcoholismo, y 'Fires (Which Burnt Brightly'), en el cual los
contrapuntos de clavicordio y los elegantes tarareos de la invitada Christianne
LEGRAND aportan un colorido peculiar bastante efectivo. La faceta
más alegre e irónica del disco está bien expuesta
en la parodia country 'A Souvenir of London' (que es un
lamento en torno a una enfermedad venérea) y en 'Toujours lAmour'
(el single de este disco), mientras que el lado más vulnerable
explota en la desgarradora balada en clave blues 'A Rum Tale',
además de las ya mencionadas 'For Liquorice John' y 'Fires
(Which Burnt Brightly)'.
En suma, un disco bastante atractivo y bien elaborado que, a pesar de
no tener el nivel de sofisticación estilística de las obras
maestras más mencionadas del género progresivo, pone en
evidencia la injusticia implícita que hay en no reconocer a PROCOL
HARUM un rol importante en este mismo género.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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