
TB es el primer álbum de Mike OLDFIELD,
y es una de sus obras maestras.
Con sólo 19 años de edad, Mike ya había tocado muchas
puertas con su demo antes que Richard Branson le diera una oportunidad
al joven compositor, y lo dejara usar su estudio de grabación cuando
no lo ocupaban otros artistas. Allí, Mike construyó el álbum
pieza por pieza, experimentando con una rudimentaria técnica de
grabación multicanales que consistía en bloquear la cabeza
de borrado de la grabadora de cinta.
El resultado fue sorprendente. El logro de Oldfield se puede valorar
por el hecho que Tubular Bells, 28 años después de creación,
sigue sonando actual, cuando casi toda la música de esa época
ya suena pasada de moda. Desde los arpegios iniciales (el tema que le
dio esa atmósfera hechizada a la película del Exorcista),
hasta los últimos acordes del final, la música recorre una
gran variedad de estilos y ritmos, sin ser aburrida ni repetitiva.
La parte uno es particularmente ecléctica, construída
alrededor del conocido motivo inicial, pero variando desde las tonadas
ligeras hasta el rock salvaje, administrando inteligentemente varias guitarras,
un bajo burbujeante y voces celestiales. Esta parte termina con la famosa
sección donde Vivian Stanshall presenta a la orquesta, instrumento
por instrumento, hasta llegar al climático "
plus Tubular
Bells!".
La parte dos comienza con una guitarra tocando una melodía que
poco a poco evoluciona en una tonada de estilo irlandés, a la que
le sigue la famosa "canción del cavernícola" donde
un Mike completamente ebrio grita, gruñe y masculla en una pieza
extraordinaria que le pone los pelos de punta a cualquiera (esta sección
es la rebelde respuesta a la orden de Branson de incluír una parte
"cantada"). Después de la tormenta, viene la calma en
forma de una melodía para guitarra acústica, que termina,
sin razón aparente, con una interpretación inspirada de
la folcklórica "Sailor's Hornpipe", (que muchos jovencitos
como yo asociamos con el invencible Popeye de nuestra niñez).
A pesar que TB en realidad consiste de muchas piezas de música
grabada por separado y ensambladas en el estudio de grabación,
logra una coherencia extraordinaria, que captura la fascinación
de quien la escucha. Tubular Bells alcanzó los primeros lugares
de popularidad en Inglaterra y sólo fue desbancado por el siguiente
álbum de Oldfield, Hergest Ridge. En el camino, le dio a Mike una
fama que resultaría insoportable, y fue la acción decisiva
sobre la que creció el imperio comercial de Virgin (que hoy en
día incluye hasta una línea aérea). Nada mal para
un muchacho de 20 años, ¿verdad?
–Martín
HERNÁNDEZ.
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