
Hace tiempo que no llegaba nada de esto a Manticornio y le agradezco
el interés a Progressor, Starless Records y al grupo NYL
por enviarme su álbum debutante, mismo que debo recomendar
a todas aquellas personas que no les guste el progresivo por considerarlo
un género musical complicado, exagerado, estridente
para darte una idea del sonido que se expone aquí, hay que
inventar un subgénero: pop neo progresivo melódico
meloso.
Cuando empecé a escuchar este álbum, enseguida recordé
a DREAM DUST
por su propuesta progresiva pop y simple. Sin embargo, a diferencia
de ellos, NYL se integra con cuatro músicos (Alexander
BOUZLOV en bajo eléctrico y vocales, Michael KHEIFETZ
en batería y percusiones, Alexander KORPUSOV en guitarras
acústica y eléctrica, y Oleg REZNIKOV como
vocalista líder y teclados) que tocan sus composiciones,
en vez de uno que se apoya en vocalistas y una computadora que lo
haga por ellos. No sólo eso, sino que además incluyen
músicos adicionales: Leonid OUSTINOV (guitarras eléctrica
y acústica en 1, 2, 3, 6 y 7), Anton KHOKHLOV (guitarra
eléctrica en 6 y 7) y Gennady ZHAIVORONKO (saxofones
en 5), para lograr un disco de lo más amable, de música
sencilla y sin complicaciones.
El epónimo lo inicia '1-2-3-4-5' con nostalgia de
los viejos acetatos (scratch) y una voz que por desgracia te recuerda
mucho a Jon BON JOVI, tanto por el timbre vocal como por
los ritmos 4 4 en carácter semi rudo y comercial, que permanecerá
en seis de los siete temas. El 5 es instrumental. Para acabarla
de amolar, un corito canta uan tu tree for fai entre
cambios que podrían reclamar su modo, sin embargo, nada espectacular.
En 'Playin' this game' la cosa quiere mejorar con un inicio
un tanto místico tras atmósferas estables de teclados
y guitarra acústica, además de escuela PENDRAGON
bien ejecutada. ¿Por qué en inglés? A pesar
de ello esto ya se escucha mejor. Cuando 'Around the time'
aparece, lo hace de una forma más aguda, más experimental
y por qué no decirlo, más notable incluso tras líricos
inocentes, cortos y repetitivos pero en ritmo más enérgico.
'The world of seven' es un tema simple incluso en sus esfuerzos
por lograr un rock sinfónico, expresando más bien
una balada metalera, pero cuando llega 'C jam blues' (versión
de NYL a una pieza clásica de jazz, arreglada por
el grupo después de haber sido invitados a tocar en un festival
de jazz en Tunisia) con su saxofón jazzero, lo compone todo
en una ejecución melódica y amablemente progresiva,
con extraordinarios viajes en guitarra eléctrica. 'Alone'
es otro tema BON JOVI que podemos saltarnos. Lo mejor del
álbum llega cuando 'No matter of our lives' y su escuela
MARILLION
suenan con sus aires progresivos bien pensados, deliciosamente bien
logrados.
Para concluir diré que "Nyl" se expone en ritmos
simples y de corte comercial, con destellos eventuales que lo identifican
más en un ambiente neo progresivo. Eso, mas un arte gráfico
espectacular, podrían suponer una adquisición valiosa.
Sin embargo es mi deber dejar en claro que incluso los amantes de
las líneas marillianas podrían encontrar aquí
un proyecto que no llene sus expectativas.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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