
Segundo disco de NUOVA ERA, banda italiana que desde su debut del año precedente "L’Ultimo Viaggio" había puesto en claro sus intenciones por restaurar y reactivar la herencia del clásico progresivo italiano en su vertiente hard. Puesto en perspectiva, grupos como este y ASGARD pueden ser vistos como pioneros de la nueva oleada noventera que resultó tan peculiarmente prolífica en el país itálico. NUOVA IDEA tiene a MUSEO ROSENBACH, METAMORFOSI y ALPHATAURUS como principales puntos de referencia, en especial por la prevalente labor del teclista Walter PINI; en las secciones más etéreas del repertorio, la influencia más notoria pasa a ser la de Aldo TAGLIAPIETRA (de LE ORME). Por su parte, las guitarras se suelen explayar en esquemas más líricos, afines a las escuelas británicas de YES y CAMEL.
Este disco es un disco conceptual en torno al viaje espacial de un solitario astronauta: el repertorio consta de dos suites temáticamente vinculadas en torno a dicho concepto, marcando así una emulación de muchos de los viejos vinilos conceptuales del género progresivo. La homónima primera suite comienza con una sección un tanto saltarina liderada primeramente por el piano y luego encauzada por los sintetizadores, creando una amalgama cósmica dentro de la general esencia sinfónica (algo así como una cruza entre LE ORME de "Felona e Sorona" y el estándar de NOVALIS). La segunda sección pasa a un dinamismo más explícito, muy a lo ALPHATAURUS en cuanto a lo estilizado, sin dejar de lado lo cósmico; ‘Tra le stelle’ sigue por esta misma sonoridad, creando una insólita confluencia entre lo barroco y lo gótico con un intermedio casi zappiano. ‘Dentro l’ignoto’ es por sí misma todo un homenaje a "Inferno", el prototipo definitivo de METAMORFOSI – con sus casi 8 ¾ minutos de duración y su incorporación de algunas porciones derivadas de motivos precedentes, se alza como la sección más relevante de esta suite. ‘Rassegnazione’ completa la suite con un ahínco en las facetas barroca y manierista del sinfonismo tradicional italiano: siento que el clímax pudo haberse completado con una mayor polenta rockera, pero en líneas generales tiene sentido que la banda decidiera enfatizar lo cósmico en los momentos finales.
La segunda suite ‘Pianeta transparente’ es la más larga de las dos a pesar de contener menos secciones. ‘Ai margini dell’Olimpo’ comienza de manera muy ceremoniosa, reiterando los solos y adornos espaciales de sintetizador durante el desarrollo de su base melódica: los últimos pasajes tienden hacia un minimalismo atmosférico afín al TANGERINE DREAM 74-77. La primera parte de ‘Miraggio cosmico’ regresa a los referentes italianos de rigor. Al llegar al segundo minuto y medio hallamos un breve solo de teclado inspirado en el emersonismo claroscuro de IL BALLETTO DI BRONZO, seguido por otro pasaje teñido de calculada agresividad psicodélica. La muy solemne sección cantada adorna su aura intimista con elementos casi vandergraafianos, aterrizando finalmente en otro ejercicio de minimalismo, aun más tenebroso que el que servía de epilogo a la sección anterior. La tercera y última sección continúa con lo introspectivo, hasta virar a una conclusión fastuosa, explícitamente abocada hacia la magnificencia. Así termina este buen disco de sinfonismo retro. El único reproche que puedo hacerle es que no llega a encapsular toda la fuerza requerida en los pasajes más contundentes; en fin, éste es un factor que NUOVA ERA efectivamente resolverá en sus dos siguientes discos.
–César Inca MENDOZA, para Manticornio.
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