
NICHELODEON es un proyecto musical oblicuo y visionario, manchado por distintos tipos de música y de arte. El proyecto nació en 2007 gracias a Claudio MILANO, un cantante y escritor de producciones teatrales, Francesco ZAGO y Maurizio FASOLI, guitarra eléctrica y piano respectivamente, con la banda YUGEN y Riccardo Di PAOLA, un teclista de jazz de vanguardia. El CD "Cinemanemico" fue creado en noviembre de 2007 luego de una serie de exhibiciones en vivo, y presenta temas que fueron escritos durante 10 años, interpretados por distintos ensambles en distintas presentaciones en Italia, Holanda, Francia, Alemania, Gran Bretaña, República Checa y Rusia. En la presentación "The Room Plays what I Cannot See", el cuarteto participa activamente con lecturas de Pellegrino ARTUSI ("La Scienza in Cucina e l'arte di Mangiar Bene"), proyecciones de video del director Marco ROSSI, esculturas del "letestedimary", escenografías y creaciones teatrales pasajeras que se refieren a los movimientos avant-garde del Siglo XX. En junio de 2008, junto a los ganadores de la revisión del XII "Omaggio a Demetrio Stratos" NICHELODEON fueron invitados, con Albert HERA y Giovanni COSPITO del proyecto FACTORY ART, dedicado a la figura y al trabajo de John CAGE (1).
Siniestro y cinemático, la música contemporánea de vanguardia que nos ofrece NICHELODEON con su CD debutante me recuerda mucho a los trabajos retorcidos de AREA, muy en línea con proyectos más actuales como GARAMOND y NEMA NIKO. No por nada STRATOS –vocalista de AREA, por si acaso no sabías– y las líneas musicales de su grupo originaron tales movimientos de homenaje e influencia, consiguiendo trascender una propuesta musical distinta, controversial y característicamente bizarra, pero agradable. Es un poco como el sado masoquismo (supongo), placer desde el dolor. No se. Es difícil de explicar. Ciertamente la música que nos presenta NICHELODEON no es tradicional en forma alguna, sino concebida desde estéticas retorcidas y hasta feas, impensables de combinar, pero no se puede dejar de oír prestando mucha atención a semejante concepción en movimiento imaginativo. ¿Una buena película de horror?, no se. Y es que ni siquiera se puede decir que la música en este álbum sea rock, pero definitivamente es progresiva y conceptual… es decir, no hay batería, no hay bajo (¡NO HAY SECCIÓN RÍTMICA!), sólo hay voz, piano, guitarra eléctrica y sintetizador, y tampoco se puede decir que haya melodías armónicas pero ¡caramba!, no se puede dejar de oír. Anti pop, definitivamente.
Total, con "Cinemanemico" NICHELODEON nos ofrece ciertamente una propuesta diferente, ratificando lo que varias veces se ha dicho sobre la música que se construye para el cerebro y no para los pies. Ahora bien, definitivamente no es un álbum de sencilla digestión, sino un proyecto al que se le deben dedicar escuchas repeidas para percibir cada ingrediente, y volverlo a escuchar para apreciar todo el conjunto en comunión. No me atrevo a ponderarlo con una nota de apreciación general, pero sí me animo a recomendarlo ampliamente para aquél de mente aventurada y sí, cuyo placer auditivo se halle primordialmente en el avant-garde.
–Alfredo TAPIA CARRETO. Opinión personal.
(1) claudiomilano.it (20-sep-2008)
|