
"To Our Children’s Children’s Children" es el cuarto disco de THE MOODY BLUES en su etapa 67-72, iniciada con el disco precursor del progresivo "Days of Future Passed". Ya después de este trabajo, la banda empezó a elaborar su repertorio prácticamente alrededor del mellotron en casi todos los casos, con la clara intención de mantener la llama sinfónica en discos posteriores, e incluso expandir el uso de este instrumento para sacarle el jugo en sus aspectos efectistas y cósmicos’ Es en este disco donde encuentro la máxima expresión de esta estrategia tal como fue abordada por el grupo. No desestimo los dos anteriores, ni los tres que vinieron después, pero ciertamente hay en “TOCCC” unos niveles de densidad y fuerza que lo hacen destacar dentro de esta fase tan prolífica de la banda. Manteniendo su esencia melódica y su afán por la pulcritud, THE MOODY BLUES se preocuparon especialmente aquí por trabajar la fermentación de algunos sonidos ásperos para enriquecer su típica propuesta melódica. Hasta un cierto punto, el quinteto se hizo eco de la línea explosiva del primer disco de KING CRIMSON (de hecho, uno de los ingenieros de sonido de "In The Court…" trabaja también en este disco). Psicodelia y fuerza visceral, dos ingredientes que realzan el valor artístico de este disco en particular de los MOODIES.
El armado de una secuencia continua de las canciones obedece a la presencia de una unidad temática del disco, basada en la paradoja que une el progreso de las investigaciones espaciales y el olvido y deterioro de nuestro entorno natural. Esta paradoja viene adecuadamente representada por la secuencia de los dos primeros temas: ‘Higher and higher’ es un impactante y explosivo cántico al ímpetu del hombre por volar hacia ámbitos espaciales que le fueron vedados por milenios, mientras que ‘Eyes of a child (Part 1)’ es una hermosa balada de tendencia folk, que con sus suaves y bien armadas armonías vocales nos invoca a no perder nunca la inocencia y la modestia propias del principiante. Esta apelación recobra especial significación en ‘Out and in’ (una meditación intimista), ‘Candle of life’ (un canto pacifista), y sobre todo, en el tema final, ‘Watching and waiting’, un invocador lamento que la Tierra parece emitir con la débil esperanza de que el ser humano no se olvide irremediablemente de ella. Otros temas que destaco son: el instrumental ‘Beyond’, que juega con los contrastes entre pasajes rockeros y otros pasajes minimalistas de tono sombrío (gran idea de Graeme EDGE); ‘Gypsy’, un canto de desarraigo ensalzado por el compás rockero sobre el cual se sostiene; ‘Eternity Road’, uno de los mejores aportes que ha hecho el flautista Ray THOMAS al repertorio los MOODIES, un canto también de desarraigo y exploraciones gitanescas, pero a diferencia del tema antes mencionado, es menos desgarrado, más bien tirado hacia lo reflexivo y lo expectante. Atención al diálogo entre guitarra solista y flauta al final, no tiene pierde… lástima por el fade-out, que se siente demasiado prematuro.
En suma, “TOCCC” conforma lo que es en mi opinión el punto de mayor creatividad progresiva de parte de THE MOODY BLUES. Si bien no es posible hablar de certezas científicas en el campo de la apreciación artística, es un hecho que los fans y conocedores de la obra de esta banda suelen poner a este disco por decir lo menos, en un lugar muy preferente.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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