
Mientras escribo esta reseña, todo el mundo en el ámbido
del prog están hablando maravillas de este álbum,
y la verdad es que tienen toda la razón: no solamente se
trata de una fascinante obra conceptual, sino además confirma
la altísima calidad del concepto que Omar RODRIGUEZ-LOPEZ
y Cedric Bixler ZAVALA han sabido sacar adelante; "Frances,
the Mute" es un trabajo que sube todavía más
los estándares que marcaron con "De-Loused in the Comatorium"
(2003).
En el árbol genealógico del progresivo, yo ubico
a The MARS VOLTA
(TMV) junto a grupos como DJAM
KARET, OZRIC
TENTACLES y EDHELS,
que han seguido la dirección señalada por KING
CRIMSON en "Discipline", y empiezan a esbozar
una escuela que solo se me ocurre etiquetar como "post-progresivo",
donde se toman y actualizan las enseñanzas más importantes
del rock progresivo de los años 1970s y las combinan
con elementos como el minimalismo, la experimentación electrónica
y una vasta variedad de estilos étnicos y folcklóricos
que no formaban parte del progresivo original. En el caso de TVM
en "Frances, the Mute", las influencias sonoras andan
por el lado de la herencia latina de los músico, el heavy
metal, LED ZEPPELIN, KING CRIMSON, punk, psicodelia,
trance, free-jazz y una multitud de otras influencias menos definidas.
Además de RODRIGUEZ-LOPEZ (guitarra) y ZAVALA
(voz), quienes permanecen como el centro creativo e intelectual
de la banda, TMV incluye a Jon THEODORE (batería),
Juan ALDERETE (bajo), Ikey OWENS (teclados) y Marcel
RODRÍGUEZ-LÓPEZ (percusión) y a muchos
músicos invitados, entre los que destacan FLEA (de
RED HOT CHILI PEPPERS, trompeta), John FRUSCIANTE
(guitarra), Adrián TERRAZAS (flauta, saxofón),
Larry HARLOW (piano) y Lenny CASTRO (percusión).
Supuestamente basada en un diario encontrado por Jeremy WARD,
el fundador de la banda que murió por abuso de drogas; "Frances,
the Mute" cuenta la historia de un drogadicto y prostituto
HIV-positivo, en el mismo estilo audaz y desenfadado empleado en
su álbum anterior, con letras indescifrables, textos en español
y en inglés, y metáforas sorprendentes en cinco composiciones
(tres de ellas, suites subdivididas en 4 y 5 partes) que fluyen
continuamente entre sí, formando una obra homogénea,
sin cortes, que captura desde la primera escucha y no te deja hasta
que crees haberla agotado, luego de escuchar todo el álbum
varias, muchas veces después.
Esta obra maestra comienza con la suite Cygnus.... Vismund Cygnus,
dividida en cuatro secciones, inicia con una guitarra acústica
sobre la que se agrega la bien modulada voz de ZAVALA, pero
antes de poder ponerse cómodos hace erupción el poderoso
sonido de la banda, en un frenesí de guitarra, bajo y teclados,
que sin embargo suena muy bien y te atrapa al instante con la intensa
energía de las vocales en español/inglés y
los ritmos frenéticos del baterista.
The Widow es por si sola una composición muy destacable,
que junto al resto del álbum pierde un poco de su encanto,
pues se trata de una balada muy suave, con una guitarra tocada con
sensibilidad latina y la voz muy cálida y apasionada, aunque
justo después de la mitad y hasta el final del corte la música
se vuelve electrónica, confusa y aterradora, pero funciona
perfectamente para dar paso a L'Via L'Viaquez, una de mis
partes favoritas; cantada en español, es quizá la
composición más rítmica, con fuertes influencias
latinas (¿es un mambo eso que tocan?), y un sonido más
experimental en el último minuto que se convierte en Miranda,
That Ghost Just Isn't Holy Anymore, la segunda suite del álbum.
Vade Mecum, la primera parte de Miranda
es totalmente
experimental, a base de sonidos etéreos y fantasmales, que
finalmente evolucionan en Pour Another Icepick, un tema interpretado
apasionadamente con trompeta y la excelente voz de Cedric,
que lentamente va creciendo hasta llegar al clímax en Pisacis
(Phra-Men-Ma), y termina lentamente al mismo estilo con que
cierran Vismund Cygnus.
Cassandra Gemmini es una suite épica que, estoy seguro,
con el timpo se va a ganar un lugar junto a las grandes épicas
del progresivo de todos los tiempos: Tarkus, Close to
the Edge, Suppers Ready y Echoes. Comienza
frenéticamente con Tarantism, sostenida por Cedric,
para continuar con la trilogía Plant a Nail in the Navel
Stream- Faminepulse- Multiple Spouse Wounds, que constituyen
la parte más fantástica y enérgica de la suite
(y de todo el álbum), con mucha guitarra eléctrica
a toda velocidad, un bajo electrizante y el ritmo impecable marcado
en la batería, aderezado con la voz clara y bien dominada.
Sin exagerar, esta suite contiene mucha de la mejor música
que escucharemos en el año 2005. Al final, la mente descansa
cuando gentilmente regresamos a Sarcophagi, el tema para
guitarra acústica con el que comienza el álbum, 70
minutos atrás.
En resumen, escuchar "Frances, the Mute" me entusiasmó
muchísimo, y me parece que, definitivamente, haciendo etiquetas
aparte, con esta obra y muchos otras trabajos excelentes que han
surgido en los últimos años, es claro que el rock
progresivo está de vuelta, tan fuerte y saludable como hace
más de treinta años.
–Martín
HERNÁNDEZ.
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