
A cuatro años de su debut con el álbum "MdR", MAR DE ROBLES nos presenta "Indígena",
su segunda realización de estudio. Entonces el baterista era Víctor MUÑOZ, ocupando el puesto para este CD Jesús PARADA y manteniéndose Julio TOBAR (saxo tenor, flauta transversal, voz), Cristián LARRONDO (ChapmanStick, bajo fretless), Rodrigo MORIS (guitarras) e Ignacio LARRONDO (congas, djembé, percusiones menores).
Básicamente instrumental (sólo en 'Chilenos' aparecen cantos como tal), la propuesta musical de MAR DE ROBLES no ha cambiado casi en nada con respecto a su primer álbum, pero ha madurado notablemente. Desde que "Indígena" comienza con 'Chúcaro' uno se entusiasma con los ritmos enérgicos y elaborados, escuchándose cohesión en su trabajo y unas claras ganas por hacer las cosas simplemente perfectas. Ésa esencia rítmica de aires crimsonianos combinados con la importancia del decoro en los alientos, el trabajo importantísimo del bajo, la guitarra que es capaz de asumir roles rítmicos envolventes y la base percusiva intrincada y sólida, todo superpuesto con la dosis ideal del equilibrio, supone un álbum cuyo desempeño y movimiento será dinámico, sin cabida a medianismos. Cuando uno se habitúa a las manifestaciones rítmicas potentes, enarboladas por el arrojo libre y expresivo, decoradas con fusión y jazz, aparecen los matices de folclor sudamericano, mostrando su reconocimiento y respeto por la sensibilidad que los caracteriza, poniendo –por si aquello fuera poco–, la identificación absoluta a una banda comprometida con la calidad y la caracterización unificada, apartándose del grupo de las bandas cuya oferta se dirige a hacer papachos condescendientes a la gente. MAR DE ROBLES se salió del vaso con su honesta agresividad, casi violenta pero sin volverse algo enervante. Por el contrario, la música que representan es una infusión de furia y energía, dosificada con los suficientes cambios de intención y pases intrincados a descansos hasta cierto punto atmosféricos, ensoñadores e imaginativos.
Hoy por hoy, MAR DE ROBLES es una de las bandas más importantes dentro de la escena vanguardista latinoamericana, y mundial. Nada tienen que copiar de “los papás” porque ya se convirtieron en modelo a seguir, equiparable a bandas de la talla de DJAM KARET, GORDIAN KNOT y CABEZAS DE CERA. MDR representa a Chile en un selecto grupo de propuestas identificadas por la originalidad sonora, progresivo de vanguardia y ya.
Apreciación general del álbum, 9/10.
–Alfredo TAPIA CARRETO. Opinión personal.
|