
En 1973, año de grandes cosechas progresivas, MAGNA
CARTA pone un concepto melódico, folk progresivo y muy
interesante, tras de una portada diseñada por Roger DEAN.
Chris SIMPSON (guitarra y voz), Glen STUART (voz y narración)
y Stan GORDON (guitarra y voz) se pudieron poner de acuerdo para
grabar composiciones de un sólo escritor: Chris, líder
un poco forzado del grupo, pero que para este proyecto se inspiró.
Para el disco se apoyan en un montón de músicos más
que interpretan las baterías, percusiones, bajos y piano, lo que
termina de vestir al "Señor de las Eras".
El disco es muy cortito y tiene un inevitable sonido Peter, Paul and
Marie y una forma musical a la usanza de Al STEWART. Usanza
que se interrumpe sólo en donde aparece una armónica
muy DYLAN que acompaña un sentimiento campirano en los cortes
donde ésta interviene, o una flauta dulce que endulza los cantos
y los llena de melcocha.
El tema central del disco, Lord of the Ages, es la parte progresiva
y la que tal vez pudiera ser de interés para los muy clavados en
el género; inicia con dos guitarras acústicas y narración,
mismas que rompen en un estallido rocanrrolero que bien pudiera haber
concebido Alice COOPER en una extraña unión con BARCLAY
JAMES HARVEST. Hacia el final de la obra vuelve la narración
pero esta vez con cantos melancólicos muy bien puestos que determinan
el final.
Debo confesar que es extraño que este disco se encuentre entre
mis 100 discos favoritos, pues básicamente se trata de un disco
muy meloso en un ambiente folk, pero siento que está muy bien logrado.
Una de las cosas que más me gustaron del disco es la alternancia
entre la voz de Chris y la de quien creo es su mujer. Además,
no sólo de progresivo vive el hombre.
–Alfredo TAPIA CARRETO.
|