
El tercer disco de la corporación musical MIA
es el más inspirado, osado, e impactante de su carrera. Ya al reseñar
su primer disco "Transparencias" había resaltado la diversidad
e imaginación composicional de MIA como sus mayores méritos,
pero debo admitir que en "Cornonstipicum" estas mismas cualidades
alcanzan niveles de innegable majestuosidad. Como Juan DEL BARRIO
ya se había retirado del proyecto, Lito VITALE quedó
como único teclista, y parece ser que se sintió más
libre para expresarse, pues los teclados ciertamente ocupan aquí
un lugar mucho más notorio, además de ser más abundantes.
El ensamble instrumental se siente asimismo más afiatado, con lo
cual tenemos una mayor exhibición de energía, a lo cual se
suma una mayor dosis de extravagancia, gracias a la incorporación
de elementos del jazz fusión y las disonancias propias de la música
de cámara vanguardista, e incluso algunos elementos farsescos en
ciertos arreglos corales.
El primer tema 'La coronación del Farre' entra por el lado
sinfónico, con una secuencia fluida de melodías bien armadas:
una introducción moderadamente fastuosa, casi marcial, da lugar
a una secuencia de arpegios de guitarra acústica y piano sobre
la cual se superponen cortinas tenues de teclado, y luego un dueto juglaresco
de flautas dulces. A continuación sigue 'Imagen III', compuesto
por el guitarrista Daniel CURTO, un tema suave, más introspectivo
que el anterior, de corte académico, donde la guitarra acústica
y el piano vuelven a armar una fina serie de arpegios sobre las cuales
se superponen teclados y el tarareo a cargo de Liliana VITALE.
'Crifana y Tamilstenes' (también de autoría de CURTO)
transita por los senderos más sofisticados y cadenciosos del jazz
rock, no con la agresividad frontal de un CRUCIS,
sino más bien con una actitud semejante a la de ALAS, más
melódico, incluso con cierto espíritu tanguero en ocasiones;
la inclusión de un interludio acústico, seguido por un atractivo
pasaje pastoral, sirve para añadir matices al conjunto, dando como
resultado general un número bastante rico. 'Las persianas no',
por su parte, es un tema bastante breve, más jazzeado que su predecesor,
tan llamativo como conciso, que con su corte picaresco incorpora en el
disco un saludable intermedio humorístico en medio de tanta seriedad
inherente a la complejidad del material.
'Piedras de Color', un introspectivo solo de piano a cargo de
VITALE, sirve de anuncio para la impresionante suite que da título
al disco. A lo largo de sus 17 _ minutos de duración, 'Cornonstipicum'
es un compendio de diversas ideas musicales, siendo así que cada
una de sus secciones resulta meritoria por sí misma, pero se resaltan
mejor desde la visión de conjunto. Es como un paseo por todas las
facetas de la realidad. Desde la euforia hasta el retrotraimiento, desde
la pomposidad hasta la tenue sencillez, desde la solemnidad hasta la sátira
más ridícula, desde la más limpia sensibilidad acústica
hasta las más fulgurantes explosiones de sintetizador y guitarra
eléctrica, desde el melodicismo más transparente hasta las
disonancias más osadas, todo ello en una continuidad unitaria que
nunca se siente forzada. La introducción de partes de saxo en los
últimos pasajes sirve para acrecentar la extravagante exaltación
de la coda – en cierto modo me recuerda a la línea alucinada
de BUBU. Este ambicioso tema merece sin lugar a dudas constar como
una de las composiciones más meritorias del género progresivo
no solo sudamericano sino también a nivel mundial: VITALE,
Nono BELVIS (bajista/guitarrista) y DEL BARRIO se lucieron
conjuntamente en sus dotes compositivas de una manera bárbara.
La versión de CD trae como bonus tracks una serie de temas basados
en guitarra acústica, tomados de un recital de 1978 (así
como la edición en CD de "Transparencias" incluye temas
basados en piano clásico, del mismo recital). En líneas
generales, "Cornonstipicum" resulta un disco enorme exquisito,
candente, imperdible para cualquier atento coleccionista progresivo.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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