
Hablando de combinar las mejores esencias de la música rock de finales de los sesenta, LIQUID SCARLET gana mención de reconocimiento por la sólida amalgama que logró al fundir la magnificencia estética KING CRIMSON con los hipnóticos ritmos MOODY BLUES y el poder proto metálico de WHO, dentro de la esfera poderosa y expresiva del rock progresivo escandinavo.
Markus FAGERVALL (voz, guitarra), Olov ANDERSSON (guitarra, clarinete), Olle SJÖGREN (teclados), Joel LINDBERG (bajo, teclados adicionales) y Johan LUNDSTRÖM (batería, percusiones, voz, acordeón, armónica, guitarra acústica, teclados, arreglos de cuerdas), exponen en "II" una música por demás interesante. La combinación que hicieron, además de que demuestra que hay sonidos clásicos e indispensables para hacer rock progresivo, le da matices únicos a la música de un grupo de jóvenes y talentosos exponentes de un sonido muy bien hecho. La música es hipnótica y sus despliegues ácidos y poderosos ocasionan buen vaivén emocional. Es un poco como si en pleno siglo veintiuno, LIQUID SCARLET estuvieran inventando un género musical tan aventurado y expresivo como cuando la invasión inglesa aterrizó en América a principios de los setenta y aunque considero cierto que a muchos esta música podrá parecerles vieja o anticuada, personalmente sonrío ante la idea de que chavos en sus 20 hagan música que será mejor apreciada por nosotros. O a lo mejor la moda retro está atacando con mucha fuerza, no lo se, pero sí aseguro que con álbumes como el que tenemos aquí, se demuestra que aunque no haya nada nuevo bajo el sol, que aunque no se pueda inventar el hilo negro, sí se puede todavía otorgar variantes a un sonido hecho para oírlo diferente y escucharlo original.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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