
Veterana agrupación holandesa
compuesta en éste de Ton SCHERPENZEEL (teclados, coros), Pim KOOPMAN (batería, percusiones, coros), Rob VUNDERINK (guitarra, canto, coros), Joost VERGOOSSEN (guitarra, coros), Edward REEKERS (canto, coros, teclados), Cindy OUDSHOORN (canto, coros) y Jan van OLFFEN (bajo), KAYAK exhibe con su álbum "Coming Up for Air" –álbum de estudio #14– un disco que si bien presenta complacencias progresivas, no es de lo mejor que han hecho.
Hay que hacer notar los tiempos de los temas. Sólo el tema principal sobrepasa los seis minutos mientras que el resto se mantiene en el promedio comercial, situación que de entrada permite deducir una de dos: o se trata de un álbum concepto con sus temas entrelazados, o se trata de composiciones sencillas orientadas a gustar. Ocurre lo segundo. "Coming Up for Air" «viniendo por aire» es un álbum de orientación sumamente comercial, adecuado para programar en radios AOR. No obstante a sus imágenes 80's, sus decoros progresivos de sabor sinfónico podrán gustar al seguidor de estos estilos, más que nada por despliegues presenciales de teclados ambiciosos, aunque de apariciones limitadas a pequeños lapsos. Es más importante la guitarra eléctrica y sus solos. Queda claro desde 'Alineation', el primer tema del álbum, que las intenciones del teclado están más orientadas a decorar pomposamente los compases rítmicos y hasta bailables que se exhiben en el CD, pocos altibajos de intención, mucha fuerza en las vocales femeninas, timbre que agradablemente me recuerda el canto de Aleena GIBSON, vocalista extraordinaria en el álbum "Angling Feelings" del grupo sueco KAIPA.
No, definitivamente no se trata de la producción más progresiva de KAYAK, pero tampoco es un CD que si lo dejas pasar de largo no se notará. "Coming Up for Air" es un disco agradable, bien producido, muy bien ejecutado, mas de orientación comercialoide. Si no te molesta reconocer tu lado fresa, pop progresivo en el mejor de los casos, seguramente lo apreciarás.
Apreciación general del álbum, 8/10.
–Alfredo TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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