
Tras su temporal ruptura como grupo después de haber grabado su
“último” álbum en 1982, esta legendaria banda
de rock progresivo sueco se reunió para grabar "Notes from
the Past", disco que salió a la venta en 2002 y que representó
un regreso triunfal a la escena progresiva mundial. KAIPA tuvo un regreso tan bien recibido, que no desaprovecharon la oportunidad
de ampliar sus horizontes. En 2003 llega este álbum, "Keyholder".
El grupo tuvo que rehacerse y complementar a los dos únicos miembros
originales que comandaron este proyecto: Hans LUNDIN (teclados
y voz) y Roine STOLT (guitarras, percusiones y voz). Para esta
grabación, se les unieron Morgan ÅGREN (batería), Jonas REINGOLD (compañero de Roine en FLOWER
KINGS y bajo), Patrik LUNDSTRÖM (vocalista proveniente
de RITUAL) y una hermosa voz femenina: Aleena. La mayoría
de las composiciones fueron hechas por Hans, exceptuando los cortes
5, 6 y 7 donde también compuso Roine. Los líricos
los escribieron casi todos ellos dos, excepto esta vez el corte 5 donde
sólo escribió STOLT y el tema 4, escrito por LUNDIN y Kevin FICKLING. La producción la hicieron Hans y Roine, escribiendo en total 78'27" distribuidos en ocho
temas.
Para quienes conozcan los anteriores discos de este grupo podrán
predisponerse por el título que nombra a este álbum. Los
temas también están compuestos en inglés, obedeciendo
a una nueva realidad: ahora KAIPA sí tiene intenciones de
volverse un grupo internacional. Personalmente no comulgo con esta nueva
disposición. Soy un convencido de que en estos días un buen
rock progresivo se canta en idioma nativo (aunque no se entienda de qué
hablan), pues pienso que esto otorga a un álbum un sentir autóctono
y original, por supuesto y claro, si la intención del grupo es
brillar con luz propia, de otra manera, lo único que se me ocurre
es que hayan grabado neo progresivo, sub género que parece exigir
sea cantado en este idioma proveniente de Inglaterra, al igual que la
mayoría de los sub géneros de este estilo. En fin. Antes
de escuchar la música, vayamos a la portada: qué padre ilustración!
me sugiere nuevamente un sonido neo, por su atmósfera fantástica
y el arlequín que está en tercer plano. Sin embargo, en
una posición central está un personaje de corte actual y
siniestro, quien sujeta una llave que puede servir para abrir la cerradura
que divide a dos mundos diferentes pero entremezclados por este sujeto.
Detrás de él lo clásico, lo medieval y delante suyo,
representado por una imagen futurista, una propuesta de innovación.
Detrás de los tres una figura que observa. Esta figura es de rasgos
punk. ¿Será un análisis acertado? ahora hay que escuchar
el disco
qué maravilla! qué buen disco! qué elocuencia
entre imagen y sonido! quedé realmente maravillado y satisfecho
con este álbum. Todos los instrumentos están muy bien complementados
y en general, KAIPA expone un rock progresivo sinfónico
melódico y espectacular, lleno de los elementos que componen un
buen proyecto en este corte pero con un sonido actual. Hay momentos jazz
que decoran delicioso las rupturas, los cambios inesperados, las composiciones
intrincadas y complejas y hasta el momento romanticón hacia la
mitad del álbum. Las vocales son de aparición discreta pero
bien cantadas, bien ejecutadas cuando se hacen parte de la música.
El bajo da soporte, profundidad y sustento, los teclados viajan por atmósferas
grandiosas, las guitarras hacen ritmo, furia, melodía y las percusiones
se desplazan por diferentes rumbos como si el terreno fuera siempre estable.
Hay influencias en música de concierto, en rock, en sonidos melódicos
que despegan hacia furia bien interpretada, en alegría circense.
Es un progresivo sinfónico de estructura de la década de
los '70 y adaptado a un momento actual. Sin duda, será un clásico
permanente hasta que esta música, si acaso ocurre, llegue a desaparecer.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
|