
"Aqualung" es un disco sumamente especial dentro de la
trayectoria de Ian
ANDERSON y cía.; es que fue a partir de aquí
que JETHRO TULL declaró
oficialmente su ingreso decidido y definitivo en la vertiente progresiva
de la escena rock. Aunque no se trata, estrictamente hablando, de
un concept-disc, de todos modos es inocultable la presencia de temas
recurrentes en las líricas, como son los retratos de personajes
marginales (vagabundos con inclinaciones pedofílicas, prostitutas
infantiles, incorregibles feligreses de cantina) y la sátira
social contra las contradicciones e hipocresías de la moral
religiosa institucionalizada (las diatribas desenfadadas que ANDERSON arroja en 'My God' y 'Hymn 43' son tan elocuentes
como sus más ponderadas reflexiones en 'Wind up').
Con la entrada del viejo amigo Jeffrey HAMMOND-HAMMOND en
el bajo y la reafirmación de John EVAN (a la sazón,
otro viejo amigo) en su rol de teclista, el quinteto logró
reforzar la tendencia rockera de su oferta musical - incluso se
nota un entusiasmo más explosivo que el vertido en el trabajo
anterior, "Benefit". Pero mientras esta fuerza rockera
sazonada de blues y folk seguía conformando el núcleo
sonoro de JETHRO, era evidente la presencia de una mayor
dosis de elaboración poética y penetración
intelectual en las letras - incluso un encabezado de la revista
'Disc & Music Echo' señalaba, con relación a "Aqualung":
"Por todos los cielos, ¡ahora Ian ANDERSON quiere
hacernos pensar!".
La pieza homónima de apertura es uno de los clásicos
indiscutibles de la historia total de JT, incluyendo uno
de los solos de guitarra prototípicos de BARRE. 'Cross-eyed
Mary' y 'Locomotive breath' son otras canciones que han
superado largamente la prueba del tiempo con la misma frescura como
si hubiesen sido grabadas hace un par de meses - estos tres temas
aun son huéspedes infaltables de los setlists en vivo del
grupo, y ciertamente encarnan muy bien la faceta rockera de este
disco, sin caer dentro del formato rock vulgar. Las aristas progresivas
aparecen más desarrolladas en los temas más extensos, 'My God' y 'Wind up'. El primero de estos es el más
brillante del disco. Todas sus secciones son excelentes: la meditativa
introducción de guitarra acústica, el atractivo motivo
principal sobre un compás de corte bluesero, el incendiario
solo de flauta en el interludio, las capas corales múltiples
(cortesía de HAMMOND-HAMMOND) que emergen durante
la parte final del solo de flauta. 'Wind up', por su parte,
sigue una senda menos épica, mas funciona como un perfecto
corolario del disco: la razón de ello es que condensa en
sí el espíritu del folk, la garra del rock y la complejidad
estructural del prog en dosis equilibradas, como si se tratara de
una recapitulación sumaria del repertorio precedente. La
sensibilidad bucólica de ANDERSON rinde buenos frutos
en las tres baladas acústicas (los temas 3, 5 y 9), así
como en el juguetón 'Mother Goose', un picaresco canto
de cisne a la infancia en la entrada a la adolescencia: tanto los
arreglos de cuerdas como las duplas de flautas dulces, alternadamente,
ayudan a crear un aire de intimismo y complicidad con el cual el
oyente puede fácilmente congeniar.
En resumen, "Aqualung" es un disco excelente que marca
el inicio oficial de la madurez musical de JETHRO TULL.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
|