
Alineado por Benjamin JÄGER (voz principal, percusiones), Güge Jürg MEIER (batería, gong, percusiones), Peter SCHERER (teclados, bajo, voces) y René FISCH (saxofones, flauta, clarinete, triángulo, voces), ISLAND ofrece un concepto sin igual Este único álbum que
pudieron ver nacer, fue grabado y mezclado entre julio 7 y agosto
3 de 1977 en los estudios Dischi de Milán Italia, siendo
producido y trabajado en estudio por profesionales italianos, cosa
que origina en similitud de grupos de ese país: una alineación,
un álbum, y adiós.
"Pictures" es un disco de una siniestra pero bella oscuridad;
así queda implícito desde su arte gráfico (ilustrado
por H.R. GIGER), que da coherencia visual a lo que se puede
escuchar: un álbum que yo recomendaría como un indispensable
(si te sirve saberlo es uno de mis
100 indispensables) pero hay que tener mucho cuidado pues se
trata de un proyecto de un estilo contemporáneo, no bien
apreciado siempre por su a veces incoherente desarrollo. El concepto
general es un tanto oscuro y desconcertante a ratos y a pesar de
sus momentos sinfónicos, puede ser más interesante
para quienes disfruten de la experimentación y de los sonidos
complejos, rayando en lo extraño y disonante. Un elemento
que otorga un peculiar sonido es el clarinete; su correcta dosificación
refleja un gusto por lo original, compartiendo bien su espacio con
el saxofón mientras las bases rítmicas se apoyan en
teclados, bajo y percusiones. La ausencia de guitarra eléctrica
equilibra la sonoridad, también bien acoplada cuando llegan
las vocales. Éstas se cantan bien, en idioma inglés,
jugando a veces con el idioma, escrito y vocalizado en sentido contrario;
al revés, volviendo así a originar en un concepto
por demás original, sin importar incluso que los líricos
parezcan absurdos; una vez más, contemporaneidad. En los
créditos no se menciona que Peter SCHERER toca un
piano, y honestamente no creo que uno eléctrico pueda producir
los bellos timbres de uno acústico, como los que se muestran
en 'Herold and King'. Faltaría ese crédito.
Y una advertencia de que la melódica introducción,
nomás vincula a 'Dloreh' pero musicalmente hablando,
no hay similitud sonora. Una vez más la experimentación,
y los despliegues de creatividad sonora en busca de originalidad.
El concepto original contiene cinco cortes pero en la reedición
regalan un corte de 23'35" que pareciera hecho para el álbum.
La mitad del disco es instrumental y en la otra mitad hay cantos
y vocalización, escasos y bien interpretados. Lo más
importante es sin duda la música, en un álbum ya clásico
y muy buscado entre los amantes del progresivo neo clásico.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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