
Con el doble CD "Subterranea", su sexto trabajo de estudio,
IQ logró no solo afianzar su
proceso de maduración estilística iniciada con su
álbum anterior "Ever", sino también concretar
su sueño de grabar un ambiciosos disco conceptual.
Inspirado en el dramático caso del joven alemán Kaspar
HAUSER, quien vivió sus primeros años de vida
recluido en un cuarto oscuro de estrechas dimensiones, el vocalista
y letrista Peter NICHOLLS concibió la historia de
un joven anónimo, encerrado desde su más tierna infancia
en un laboratorio psicológico experimental ubicado en una
vieja torre medieval en un bosque, bajo la dirección del
Dr. Mockenrue. Un buen día, liberado de su encierro, se dirige
bajando por la estepa hasta llegar a la gran ciudad, donde experimentará
los avatares de la vida urbana, así como a generar sus propias
emociones de miedo, inseguridad, fe religiosa, amor – todo
ello bajo la soterrada vigilancia de unos espías que van
monitoreando u conducta. Una vez que se percata de que hay gato
encerrado en esta situación, que tal vez sea objeto de observación
e investigación, mata a uno de los espías no sin antes
sonsacarle el nombre de su jefe. La furia y el ansia de libertad
lo llevan a plantear una franca rebeldía ante el Doctor,
llegando incluso a conocer a otras personas que se encuentran bajo
el mismo predicamento. Dado su talante especialmente carismático,
se erige como su líder y los dirige en una marcha para enfrentar
y asesinar al Doctor, pero los matones de éste se adelantan
y los apresan, encerrándolos en una fábrica abandonada
a la que prenden fuego. Nuestro héroe es el único
que se salva de la masacre, pero al entender que allá afuera
es un peligro para los demás y para sí mismo, decide
por propia voluntad volver a su encierro inicial: comprender su
condición de esclavitud es una verdad que no lo libera, pero
sí le permite aceptar su fatal destino.
Dada la naturaleza especialmente dramática de la historia,
es de entender que este disco resulte más denso y agresivo
musicalmente que su predecesor, que era más melancólico
y reflexivo. Aquí en "Subterranea" tenemos un tratamiento
especialmente hard de las guitarras, una solidez mayúscula
de la sección rítmica, y un acento oscuro en las cortinas
y armonías de teclado, además de unos recurrentes
efectos de aspereza en varios de los solos. El empleo de efectos
y secuencias electrónicas de sintetizador y guitarra sintetizada
le da un aire moderno al asunto, perfecto para complementar la tendencia
hard de las ejecuciones. También encontramos algunos interludios
etéreos que realzan el efecto cinematográfico de la
historia (algo que incluso se intensificará en escena con
la proyección de películas y slides): tales son los
casos de la parte final de Tunnel vision, las
capas sintetizadas de King of fools, el dueto
de piano y guitarra en Laid low, los arpegios
programados de The other side, el esbozo falsamente
esperanzador de High waters.
El repertorio está bien armado, y por lo general, las ideas
melódicas están muy inspiradas, y los arreglos son
manejados con ingenio y con un iluminado sentido del ensamble. Mientras
los instrumentistas se acoplan en un todo orgánico funcional
y efectivo (destacando en especial el teclista Martin ORFORD),
NICHOLLS hace gala de su fuerza expresiva y solvente variedad
de matices, a pesar de no contar con la pulcritud técnica
de otros afamados vocalistas del género (como Jon
ANDERSON o John
WETTON, p.e.). Mis temas favoritos de esta magna obra son
los más extensos, aquellos donde los pasajes fuertes se alternan
con otros momentos más relajados y misteriosos, como son
Sleepless incidental, Failsafe,
Tunnel vision, Somewhere in time
y la suite de 20 minutos exactos de duración que cierra el
disco, The narrow margin. Hay otros temas más
breves que tienen gancho y peso dramático, y que también
llaman la atención, como son el tema homónimo, el
aguerrido y casi "marcial" Infernal chorus,
y la secuencia conformada por las sutiles cortinas electrónicas-étnica
de The sense in sanity, y la explosión
bombática de State of mine. La hermosa
balada Speak my name, todo un prodigio de efluvio
sentimental manejado con buen gusto, es el único tema que
se aparta del tenor general del disco, pero esto más que
un defecto marca un punto de quiebre dentro de la historia conceptual
del disco: el momento en que el protagonista conoce el amor es también
el momento en que pierde la inocencia y está a punto de descubrir
la trama macabra de la que forma parte.
En resumen, no siendo un misterio mi aprecio y admiración
por el repertorio de IQ, he tratado de ser lo más
objetivo posible. "Subterranea" es, EMHO, uno de los concept-discs
más brillantes del progresivo sinfónico, y ciertamente,
una de las obras más notables de los 90s.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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