
HOWE es
el único de los ÒYesmenÓ que formalmente
sigue creativo y en activo, sacando por lo menos un nuevo álbum
cada año desde 2001 y con una agenda llena de presentaciones
y conciertos, ya sea solo o con la alineación clásica
de YES. ÒSpectrumÓ es la nueva colección
de Steve, 15 cortes que cubren un amplio espectro
de estilos, con el toque inconfundible del maestro de las guitarras,
apoyado con la colaboración de Tony LEVIN y Oliver
WAKEMAN, además de sus hijos Virgil y Dylan
HOWE.
Este álbum me provoca opiniones encontradas. Por un lado,
lo encuentro agradable al oído, ligero y de fácil
asimilación, muy adecuado para disfrutar de un momento relajado
en compañía de aquellos que normalmente no disfrutan
el rock progresivo duro. La participación de LEVIN es
importante, y sus líneas de bajo enriquecen de manera significativa
las composiciones de Steve. Por otra parte, sin
embargo, me quedo insatisfecho con la participación de Oliver
WAKEMAN, que casi ni se nota, de modo que paga mal la
brillante contribución de HOWE en "The
Three Ages of Magick". Quizá no es culpa de Oliver,
quizá Steve es mucho más rígido
cuando se trata que alguien meta mano en sus composiciones, pero
el caso es que el talento de este teclista está claramente
desperdiciado. Tampoco quedo a gusto con las intervenciones de
los niños HOWE, Virgil en
los teclados y Dylan en la batería, que
me parecen francamente decepcionantes por facilonas y poco creativas,
en particular las de éste último.
Steve, por su lado, se va por la segura y se
limita a exponer su clásico estilo honky-tonk, en composiciones
que van desde un soft rock ligero y sin complicaciones, hasta múltiples
variaciones de temas que ya suenan familiares, por lo mucho que
los ha explorado es sus discos solistas. Los mejores cortes a mi
gusto son ÔLabyrinth' e ÔIn the skyway',
aunque la pieza más progresiva del álbum es ÔRealm
thirteen', mientras que ÔHighly strung' tiene
algunos momentos que recuerdan mucho a YES, pero
sin la pasión de aquellos días.
Si no fuera un disco de Steve HOWE, es probable
que este álbum pasara bastante desapercibido; ahora que, siendo
un disco de Steve HOWE, no vamos a encontrar algo
diferente a lo que hemos escuchado en ÒNatural TimbreÓ (2001) y ÒSkylineÓ (2002)
combinados. Es importante, sin embargo, admirar la constancia de Steve en
mantenerse creativo y activo; ojalá el resto de sus colegas
se contagien de esta vitalidad y nos obsequien un nuevo álbum
de YES un año de éstos.
–Martín
HERNÁNDEZ.
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