
Desde que HAPPY THE MAN anunciaron
que regresaban al estudio, este álbum fue uno de los más
esperados, y me parece que la larga espera valió la pena.
Aunque solamente sacaron dos discos oficiales en sus primeros siete
años de vida, eso bastó para convertirlos en uno de
los grupos legendarios del progresivo y ahora demuestran que, más
de 25 años después de "Crafty Hands", todavía
pueden ponerse al día.
La versión 2004 de la banda conserva a los fundadores Frank
WYATT (saxofones, teclados), Stanley WHITAKER (guitarras,
vocales) y Rick KENNELL (Bajo), y agregan a David ROSENTHAL
(teclados, sustituyendo a Kit
WATKINS) y a Joe BERGAMINI (batería, en lugar
de Mike BECK).
"The Muse Awakens" es un álbum bien balanceado,
fiel al estilo clásico de la banda: un progresivo sinfónico,
con abundantes toques de jazz. La música es bien variada,
comenzando con la excelente Contemporary Insanity
donde ROSENTHAL hace gala de sus habilidades como compositor
y la banda presume sus habilidades, intactas para los veteranos,
y sorprendentemente bien para los novatos. Le siguen dos temas en
una vena mas jazzera y otro (Maui Sunset) con
un sonido casi New Age. Luego regresan a su estilo "100% Happy"
con Lunch at the Psychedelicatessen y Barking
Spiders, donde además creo escuchar algunos ecos
crimsonianos.
Adrift es una hermosa composición de
WHITAKER donde combinan muy bien el lado melódico,
con arreglos precisos que no limitan la expresividad de los músicos
y el amor al jazz, muy bien logrado con la parte del saxofón.
Shadowlites es la única canción
del álbum, donde WHITAKER hace un buen trabajo con
su voz.
En resumen, "The Muse Awakens" es un álbum muy
bien armado, con una producción excelente, que representa
un retorno digno para una banda que mereció tener más
atención y éxito en su momento, allá en los
años setentas.
–Martín
HERNÁNDEZ.
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