
Segunda parte de la trilogía que cuenta la fantástica
aventura que emprende Zero the Hero a través del universo
para alcanzar el misterioso planeta llamado Gong (no descubierto,
aún hasta ahora, por nuestros primitivos astrónomos
marcianófílos).
Terminando el primer tercio llamado "The Flying Teapot",
se cuenta la aventura de Zero (un hippie común y corriente)
que al final va al encuentro de la bruja Shakti Yoni (personificada
por Gilli SMYTH) en busca de orientación espiritual.
Ella lo invita a pasar y le entrega una taza de té, el cual,
ya entrando en el segundo capítulo, lo somete en un profundo
trance. Del ombligo de Zero sale un hilo plateado guiado por su
propia cabeza para subir al séptimo cielo y encontrarse con
situaciones místicas y personajes divertidísimos,
algunos de los cuales son representados por cada uno de los integrantes
del grupo: Capitán Capricornio (Daevid ALLEN), La
Bruja Shakti Yoni, Selene, y la Prostituta (Gilli SMYTH),
Bloomdido Bad Degrasse (Didier MALHERBE), El Capitán
Submarino (Steve HILLAGE), Mista T Being (Mike HOWLETT),
Francis BACON (Tim BLAKE) y Pierre de Strasburgo (Pierre
MOERLEN). La idea de esta historia fantástica cuenta
que una profecía afirma que en el año 2032, aterrizarían
en las cumbres de los Hymalayas, una teteras voladoras con personajes
llamados Pot Head Pixies, para reunirse con los gurus (los cuales
GONG representan)
que ya habían sido comunicados, por medio de la Invisible
Radio Gnomo, de su llegada a nuestro planeta para entregarnos los
mensajes de paz , amor y eterna sabiduría cósmica.
Y Zero, por las visiones transmitidas a él en su viaje, tenía
como misión regresar a tierra y propagar la noticia de la
futura llegada de los extraños hombres verdes en sus teteras
espaciales.
La música es excelente. Cada corte va desarrollando la historia
de manera impecable, dejando sobresalir momentos de virtuosismo
en cada instrumento. En el progresivo, no hay igual. Una obra que
se puede llamar de estilo rock clásico que sobresale por
su tono humorístico y con un mensaje que llena el corazón
y la mente de imágenes extraordinarias que una vez conociéndola,
es adoptada como favorita dentro de las obras grandes del progresivo.
–Daniel TREMBLAY. (SANTO
CAVERNÍCOLA)
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