
La primera vez que escuché a Philip GLASS
fue precisamente con fragmentos de esta obra, y quedé alucinado
por la originalidad de los sonidos que escuchaba. A partir de entonces,
no perdí oportunidad de escuchar muchas otras piezas de este genial
compositor estadounidense, y siempre quedé muy impresionado con
la complejidad de sus obras, a pesar que se supone que la música
minimalista es, supuestamente, de estructuras sencillas.
Sorprendentemente, no fue sino hasta hace muy poco que regresé
a mis orígenes "glasseros", y me hice de la grabación
completa de esta ópera, la primera de Philip, la más
larga, la más famosa y, al mismo tiempo, la más atípica
de todas. "Einstein
" es tan grande que definió
y agotó su estilo consigo. GLASS se vio obligado a inventar
un lenguaje musical completamente novedoso, y lo exploró tan concienzudamente
que cualquier otro esfuerzo posterior ya sale sobrando. "Einstein
"
es tan radical que marca el nacimiento y la muerte de un estilo, pero
al mismo tiempo, al romper con todas las reglas, señaló
el camino para las formas de expresión de la ópera moderna.
Hace 30 años, Philip GLASS no era famoso, nada famoso,
y trabajaba lo mismo de taxista que de plomero, y en sus ratos libres
componía obras para su grupo, el PHILIP GLASS ENSEMBLE.
"Einstein in Eden" nació durante breves almuerzos con
el libretista Robert WILSON, a quien GLASS conoció
por su trabajo en una obra, de doce horas de duración, sobre la
vida y obra de Josef STALIN. Ambos acordaron colaborar en una obra
teatral basada en algún personaje famoso; WILSON propuso
a CHAPLIN, luego a HITLER, GLASS reviró con
GANDHI. Finalmente, acordaron inspirarse en Albert EINSTEIN,
y el título de la obra sería "Einstein on the Beach on Wall
Street." Ninguno de los dos recuerda porqué, cómo o en que
momento se abrevió ese nombre.
"Einstein
" es una ópera de cinco horas de duración
que consiste en 4 actos interconectados, sin intermedios (el público
podía entrar y salir del auditorio sin mayor trámite). Entre
acto y acto se ejecutan piezas breves, llamadas "knee plays" para permitir
los cambios de escenografía. El texto de la ópera se basa
en numeraciones, sílabas solfeadas y oscuros poemas escritos por
Christopher KNOWLES, un joven autista a quien WILSON conoció cuando
trabajó de maestro en una escuela para niños mentalmente
perturbados.
Existen dos versiones grabadas de esta obra. La primera, de 1978
se ajustó a poco más de dos horas y media para hacerla caber
en 4 LPs, mientras que la versión de 1993, regrabada y editada
en 3 CDs, cubre poco más de tres horas. En ningún caso faltan
piezas de la obra original, simplemente se cortó el número
de repeticiones para ajustar el tiempo a los formatos existentes.
La primera experiencia al escuchar la obra completa puede resultar
decepcionante, a la mitad del primer acto, uno se siente aburrido y frustrado:
la música va y viene sin dirección alguna, y parece salir
de un viejo disco rayado, sin llegar a un clímax, a un contraste.
La palabra clave para describirla es "repetición", sin
duda alguna
pero si uno no se rinde y permanece atento, poco a poco
se descubrirá sorprendido, cada vez más interesado en esa
cacofonía que parece no ir a lado alguno, pero sin embargo evoluciona
casi imperceptiblemente, y cada tanto uno descubre una armonía
nueva, una variación rítmica, o de repente echamos de menos
algún tema que desapareció sin darnos cuenta. Muy pronto
se aprecia la verdadera dimensión y complejidad de la obra; la
música está basada en largas repeticiones de cortas melodías
que entran y salen del paisaje sonoro, dando como resultado la sensación
de estar escuchando una cosa viva, que lentamente va evolucionando y termina
en algo totalmente diferente.
Las descripciones técnicas son más precisas si las
dice el mismo Philip GLASS: "La obra está construída
usando dos técnicas centrales: un proceso aditivo y estructuras
cíclicas. El proceso aditivo consiste en la expansión y
contracción de pequeños módulos musicales: por ejemplo,
un tema de cinco notas se toca varias veces, seguido por una repetición
similar del mismo tema pero con seis notas, al que le siguen repeticiones
del tema, con siete notas, y así sucesivamente. Un tema puede ampliarse
o contraerse manteniendo la misma configuración musical, pero al
agregarle o restarle una nota, adquiere una configuración rítmica
totalmente diferente. Las estructuras cíclicas es la repetición
simultánea de dos o más patrones rítmicos diferentes
que, dependiendo de la medida de cada uno de ellos, eventualmente regresan
al punto de partida, completando un ciclo".
"Einstein
" representa la cumbre de esta técnica,
y el mismo GLASS ha reconocido que después de ésta,
poco más podía componer que fuera igualmente radical. Sus
óperas pesteriores han sido más o menos "tradicionales",
si es que una ópera basada en el Bhagavad Vita, escrita
en sánscrito y sin línea narrativa ("Satyagraha",
1980) puede considerarse tradicional!
–Martín
HERNÁNDEZ.
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