
En su segundo disco "Acquiring The Taste", GENTLE
GIANT empieza a dar una mayor rienda suelta a sus osados instintos
experimentales a la vez que afinan su producción de sonido y trabajan
sus arreglos de forma más fluida y sofisticada, todo lo cual implica
un avance en comparación con su homónimo disco debut. La
formación sigue siendo la misma hasta ahora: Derek SHULMAN
(voz, coros, saxo, flauta dulce, percusión), sus hermanos Philip
(saxos, trompeta, flauta dulce, clarinete, voz, coros, percusión)
y Raymond (bajo, violines, viola, guitarras acústicas, percusión,
coros), Kerry MINNEAR (teclados, vibráfono, cello, celeste,
percusión, voz, coros), Gary GREEN (guitarras, percusión,
coros) y Martin SMITH (batería, percusión). Tal como
lo anuncian en su manifiesto publicado en las notas del LP, su propósito
principal era el de desafiar las barreras comunes de la música
popular hasta el punto de arriesgarse a ser impopulares. Esto se traduce
en una serie de temas repletos de una diversidad de ideas melódicas
bien ensambladas, que van desde la tradición barroca y renacentista,
hasta la vanguardia académica inspirada en BÁRTOK,
pasando por el folklore celta, el jazz, el blues, mientras se van despachando
en sus ahora proverbiales arreglos corales polifónicos. Esta combinación
constante de elementos tan disímiles da lugar a un producto extravagante,
manejado con una exquisita elegancia: cada instrumento y cada nota están
en su lugar, encajando perfectamente dentro del intrincado repertorio,
sin dejar que los solos de guitarra, teclado y violín alteren la
armonía del conjunto total.
Las mayores virtudes del disco vienen manifiestas desde los tres primeros
temas. Pantagruels Nativity, iniciada con una deliciosa introducción
de Moog, es una agridulce elegía inspirada en el estupor del gigante
Gargantúa al ver que su hermoso hijo Pantagruel nacía,
provocando a la vez la muerte de su amada esposa Babadec. El solo
de vibráfono simboliza las lágrimas de duelo, mientras que
el solo de guitarra expresa el júbilo del novel padre. Edge
Of Twilight maneja un clima bastante etéreo tanto en el ensamble
instrumental (cuerdas, clarinete, piano eléctrico) como el vocal
atención a la impresionante sección percusiva intermedia.
The House, The Street, The Room se pasea por parajes más
rockeros, especialmente durante el largo solo de guitarra, alternando
con otros breves cortes de orientación folk en los estribillos,
y unos interludios instrumentales humorísticos. El lado A del vinilo
termina con el tema que da título al disco, un breve instrumental
de corte renacentista interpretado en el Moog.
Wreck es el tema que inicia el lado B del vinilo, y es básicamente
una canción de marineros en clave de rock semipesado, con unos
hermosos interludios barrocos de clavicordio y violín/flauta dulce:
un tema simpático y pegadizo, dentro de las coordenadas propias
de GENTLE GIANT. The Moon Is Down es una deliciosa balada
de corte mayormente acústico, con una cadencia jazz que se suelta
más durante el intermedio instrumental: el final rebosa un esplendor
sinfónico. El tono jazzero reaparece más acentuado en Black
Cat, con una presencia protagónica de las cuerdas (violín,
viola, cello), especialmente en la exuberante sección intermedia.
El tema de cierre, Plain Truth, es el menos complicado en su forma,
pero para nada resulta simplista: se trata de un extenso jam en clave
de blues cantinero, con una letra de carácter anticlerical cantada
con pasión ligeramente comedida por el entusiasta ensamble vocal.
Resumiendo, y volviendo a los comentarios del inicio, se trata de un
disco que contiene una amplia diversidad de ideas, sabiamente concentradas
y combinadas entre sí: es por ello que resulta en principio un
tanto difícil de digerir, y es por ello que no lo recomiendo para
empezar a investigar en esta banda… pero una vez que entra en el
gusto del oyente, bien puede ser que lo considere su favorito, lo cual
es por cierto el caso de muchos fans de GENTLE GIANT.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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