
En varias ocasiones, desde que FISH
abandonó MARILLION,
han coincidido sendos estrenos de cada parte, lo que ha dado pie,
por supuesto, a las siempre odiosas, morbosas, pero obligadas comparaciones,
en donde creo que FISH ha sido más consistente y mejor
recibido por los fans. Por mencionar solo las dos ocasiones anteriores:
en 1999 MARILLION estrenaba "marillion.com" y FISH
"Raingods with Zippos" (voto por este último);
en el 2002, FISH sacó "Fellini Nights" y
MARILLION "Anoraknophobia" (dos a cero). La coincidencia
más reciente es "Marbles"
por allá, y "Field of Crows" por acá…
y me temo que, esta vez, los dos nos quedan a deber.
En mi opinión, "Field of Crows" no alcanza la
calidad de sus predecesores. A diferencia de todos sus trabajos
anteriores, éste no es un álbum concepto, aunque la
imagen de los cuervos aparece aquí y allá. Me parece
más una colección de momentos brillantes que un álbum
logrado en su totalidad. 11 canciones que cronometran en total 67
minutos donde, eso si hay que reconocerlo, FISH afirma su
enorme experiencia como poeta, como escritor de canciones emotivas.
Sin importar que tan compleja o sencilla resulte la música,
que tan inteligentes o errados los arreglos, que tan brillante o
difusa la producción, al final siempre están ahí
los temas autobiográficos, las letras con significados profundos,
las historias misteriosas… desde ese punto de vista, este álbum
resulta muy íntimo.
Los créditos musicales se reparten a partes iguales entre
Derek W. DICK (alias FISH) y Bruce WATSON,
guitarrista ex-integrante de la banda de rock BIG COUNTRY.
También aparecen en los créditos por las composiciones
Tony TURRELL (teclados) e Irvin DUGUIT (clarinete).
Otros músicos que participaron en el álbum son Frank
USHER (guitarras), Steve VANTISS (bajo), Mark BRZEZICKI
(batería), Richard SIDWELL (trompetas) y Steve
HAMILTON (saxofones).
No voy a tratar de describir cada una de las canciones, para no
ser injusto; solo voy a decir que las que más me gustan son
Exit wound una bella balada con un acompañamiento
de guitarra acústica que le queda muy bien; Shot
the craw que me enganchó desde la primera escucha,
también de corte tranquilo, casi un lamento poético
y The rookie, bastante rítmica, y con
un ligero sabor a KING
CRIMSON.
El arte, a cargo de Mark WILKINSON, es una recreación
de una obra de VAN GOGH, "Campo de trigo bajo cielos
amenazantes con cuervos", a la que se incluyó la figura
de FISH. Desafortunadamente, por la ropa oscura y la larga
gabardina, a mí me recuerda más al personaje de MORPHEUS
en "The Matrix", que a FISH, pero bueno, ¡se
puede perdonar la licencia artística!
–Martín
HERNÁNDEZ.
|