
A fines de 1981 BERGÉ (voz) y FAVROT (guitarras, coros) reciben la propuesta de la productora Francis Smith (a través de su ingeniero de grabación Alejandro FRANCO) para la realización de un nuevo álbum del grupo. Luego de una serie de tratativas llegan a un acuerdo y BERGÉ-FAVROT firman contrato con dicha productora el día 20 de diciembre de 1981. Con el material a grabar no habría problema ya que contaban con temas compuestos para Aspid y con otros, preparados durante la etapa de separación de ESPÍRITU. El problema estaba en que no se podía contar con los demás integrantes originales del grupo ya que GOLER y FOGLIATTA residían en España, MARTÍNEZ había dejado el bajo para tocar la batería con NITO MESTRE Y LOS DESCONOCIDOS DE SIEMPRE y de FEDEL no se había vuelto a tener noticia. Por intermedio de un amigo los dos fundadores de ESPÍRITU mantienen una entrevista con un trío ya formado que estaba integrado por Rodolfo MESSINA en batería, Claudio CICERCHIA en bajo y Ángel MAHLER en teclados (1), conformando así la que sería la formación en este álbum.
Algo que sabemos los fervientes gustadores del rock progresivo es que la década de los ochenta no fue tan prolífica como la anterior, debido sobre todo al boom del rock punk y el niu-güei (new wave). "Espíritu II", es una de las pocas evidencias de rock progresivo que se hicieron en Argentina por aquéllos tiempos, cosa que hace que éste sea un documento interesante. En la reedición del álbum, Osvaldo FAVROT comenta: “es una prueba más del amor que pusimos en este estilo de música, sin pensar en las preferencias comerciales del momento y de la moda.” Y otro plus aquí, es la recuperación de tres temas grabados en vivo (9 a 11), mismos que recuperaron sin hacer remezcla o inclusión de ruidos extra, aspecto que permite darse idea a qué sonaba ESPÍRITU en concierto en aquél entonces, cuando Argentina debatía su estado de ánimo entre la angustia por la posibilidad de entrar en guerra contra Inglaterra por las Islas Malvinas y la dicha que planteaba una posible visita del Papa a su país.
ESPÍRITU desarrolló en su tercer álbum un proyecto que si bien contiene pinceladas de color ligero propio de la época, también se desenvuelve en tradición clásica sinfónica al estilo inglés de hacia finales de los '70, con tonalidades de folclor e influencias de la escena progresiva italiana. En éste, la voz de BERGÉ es capaz de dirigirse hacia distintos tonos sin desentonar los líricos comprometidos que se escriben en castellano, mientras la guitarra de FAVROT se da sus vuelos y compite en atención con los pasajes solistas de MAHLER en los teclados. El bajo de CICERCHIA es francamente impresionante y la batería de MESSINA complicada y educada. En fin, que "Espíritu III" retorna a nuestros tiempos, como documento histórico y también como consulta actual para este extraordinario género musical. Sin duda, un clásico latinoamericano.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
(1) información tomada de http://www.espiriturock.com.ar/historia5.html (12-abr-06)
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