
EAST se formó a finales de los '70 y en un principio
hacían música rock, pop, casi sin sentido progresivo.
Luego llegó la necesidad de un cambio drástico y lo
aterrizaron con "Hüség", un disco que por
su belleza y poder interpretativo, pronto se convirtió en
un clásico indispensable para quienes disfrutamos especialmente
el progresivo sinfónico.
En este disco, István KIRÁLY (teclados),
Péter MOCZÁN (bajo), Géza PÁLVÖLGYI
(batería y percusiones), János VARGA (guitarra)
y Millós ZARECZKY (voz), reúnen los elementos
más precisos y originan un concepto que me voy a atrever
a catalogar como "progresivo sinfónico impoluto",
además de por su limpieza, por su belleza, su exactitud,
arte y fuerza interpretativa. Para quienes no estén sumergidos
en el maravilloso mundo del rock progresivo, "Hüség"
les puede parecer muy simple pero no podrán por ello negar
la claridad, estética y sencillez (pero nunca simpleza) de
sus sonidos, partiendo entonces desde esta consideración
para escuchar el disco. Un momento que deberá por lógica,
envolverte en una estética tan precisa, tan entregada a los
sonidos más bellos de este género, que de seguro buscará
momentos para volverlo a oír.
Los temas de "Hüség" son temas comprometidos
en los sentimientos que el ser humano crea ante la búsqueda
de su significado, y en un orden que debería haber entre
la fe y el meditar sobre los logros obtenidos durante una vida.
Para ello, el grupo sabe interpretar no sólo con líricos,
sino con ambientes musicales las atmósferas supuestas en
cada una de esas etapas. Una interpretación que hizo de éste
un álbum extraordinariamente bueno, álbum para ser
escuchado en el más adecuado de los ambientes íntimos.
Un álbum que le puede agradar a quien sea, sean cuales fueren
sus predilecciones sonoras.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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