
Con "Scenes from a Memory" DREAM
THEATER volvió a recuperar la energía expresiva
y la polenta que había perdido parcialmente tras la partida
del teclista Kevin MOORE. Derek
SHERINIAN, quien ocupó su reemplazo, a pesar de su
talento y técnica impecable (tal como se mostraría
en su proyecto PLANET
X), no logró cuajar dentro de la esencia propia de
DT. Ahora, con Jordan
RUDESS tras las teclas, las cosas volvieron a su cauce:
aparte de su estilo rimbombante y espectacular, su tendencia oscura
en la elaboración de melodías y el manejo de las florituras
y cortinas de teclados lo emparentan con MOORE, resultando
por tanto más idóneo dentro de la banda. Pero además,
se puede notar que Mike PORTNOY funciona con más soltura
que nunca antes en su función rítmica, sin abandonar
su punche pesado ni su perpetuo afán de lucimiento. El ensamble
instrumental, entonces, vuelve a la solidez y fluidez de antaño.
Siendo éste un concept-disc, James LaBRIE aprovecha
la ocasión para jugar con diversos matices vocales, y lo
hace muy bien, teniendo en cuenta que tiene que compensar por la
pérdida de potencia que le ha causado el cargar con las responsabilidades
vocales para una banda tan exigente como DT.
La historia gira en torno a las preocupaciones existenciales de
Nicolas, un joven maduro, quien tiene que lidiar con una extraña
ansiedad emocional que no le permite tener paz mental. Recurriendo
a los servicios de un hipnoterapista, descubre que en una vida anterior,
durante la belle epoque, su alma formaba parte de una mujer llamada
Victoria, dividida entre el amor que le profesaban dos hermanos
rivales, The Miracle y The Sleeper. Esta sesión le sirve
para aliviar su mente, pues descubre el dilema de la muerte violentamente
trágica de Victoria. Supuestamente, ésta había
muerto a manos de The Sleeper, quien acto seguido se había
suicidado: pero en realidad, se trató de un doble asesinato
perpetrado y encubierto por The Miracle. Una vez en su casa, tomando
un whisky y tomado en su sofá, Nicolas es asesinado por el
hipnoterapista, quien en realidad es The Sleeper reencarnado –
la moraleja es que el amor y el odio sobreviven a la muerte, y sus
huellas quedan vivas en las almas reencarnadas.
Bueno, dada la fusión de drama romántico y thriller
en esta trama paranormal, el repertorio de "Scenes from a Memory"
tiene un carácter marcadamente cinematográfico. DT
hace gala de la sofisticación, fuerza y fastuosidad bombástica
propia del prog metal para elaborar una ilación de temas
impactante, apelando en varias ocasiones a motivos melódicos
recurrentes que refuercen la unidad del repertorio. Incluso algunos
de estos motivos son básicamente retomas de algunas partes
de Metropolis Part 1 - originalmente incluido
en "Images and Words" –; eso sucede en Overture
1928, The dance of eternity y Home.
Como siempre, se hacen notar las influencias de IRON MAIDEN,
DEEP PURPLE y FATES
WARNING por el lado metálico, pero en "Scenes"
lo sinfónico cobra mayor peso (en comparación con
"Awake", por ejemplo), resaltando
así la parafernalia de ELP,
YES, RUSH,
y en buen grado, también el espíritu épico
del "The Wall" de PINK
FLOYD.
El disco comienza con una serie sencilla de rasgueos de guitarra
acústica, precedida por unas tenues cortinas de teclado y
algunos efectos de sonido, y al poco rato entra la voz de LABRIE
para cantar suavemente el momento de la dormición hipnótica.
Acto seguido, el instrumental Overture 1928 deja
paso a las primeras secciones fuertes del disco, con un medley de
algunos pasajes que aparecerán de manera más desarrollada
en algunas de las siguientes canciones. Entre los temas más
duros, destaco la explosividad urgente y a la vez inteligentemente
elaborada de Fatal Tragedy y el contundente Beyond
this life, que constituyen unos de los picos dramáticos
del disco; y qué decir de los intrincados mil y un recovecos
por los que se desliza el otro instrumental del disco, The
dance of eternity, pura energía de marca registrada
DT. Home, por su parte, presenta el mismo
lado heavy de DT de una manera más sincopada, con
una cadencia rítmica que puede recordarnos a Kashmir
de LED ZEPPELIN: la sección final, construida sobre
un frenético motivo arábigo, es sencillamente formidable.
Las dos baladas, Through her eyes y The
spirit carries on, sirven como bisagras emocionales en
las cuales la dosis de vulnerabilidad permite la entrada de algo
de espíritu relajante en medio de tanta densidad, fuerza
y sofisticación. La primera destila una tristeza serena,
con un Nicolas meditabundo frente al féretro de Victoria,
y la segunda resulta más exaltada, celebrando la idea de
que nuestras almas son eternas y su existencia no está sujeta
a la mortalidad y corrupción de nuestros cuerpos: la presencia
de un entusiasta coro gospel en este último enfatiza la solemnidad
"mística" del caso.
El tema de cierre Finally free es la cumbre
progresiva del disco, y funciona como el clímax perfecto
para "Scenes". Las cortinas sinfónicas de teclado,
el manejo medido de las secciones más fuertes, el acento
dramático bien logrado tanto en las líricas como en
las líneas melódicas, el cierre machacante a lo Shes
so heavy (THE BEATLES) con unos riffs bien armados
apoyado sobre los incesantes e imaginativos redobles de PORTNOY:
todos estos factores constituyen un final monumental como merece
el disco. En suma, "Scenes from a Memory" es una de las
obras cumbre de DT, y en su momento fue recibido por la mayoría
de sus fans como un más que saludable retorno a su poder
creativo.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
|