
Tercera producción de estudio de DREAM DUST, proyecto concebido por Paul REBER (guitarras, bajo, coros) y su computadora Bob (secuencias, sampleos), apoyados esta vez por Chris McHIGH (batería) y Nathalie HARVEY (voz, coros).
Estilísticamente hablando, "Gates of the Time" mantiene las líneas de sus discos anteriores: música de corte neo progresivo, vocal, melódico, que no contiene presunciones ni complicaciones musicales, algo así como un rock neo progresivo melódico vocal. Hablando de progreso, DREAM DUST crece en este álbum notablemente, gracias a la madurez que REBER ha contraído desde "The Meeting", su primer realización, allá en 1995. Ahora DREAM DUST se escucha más aventurado, más arriesgado y libre en la ejecución musical. Seguramente contar con una nueva vocalista (que por cierto llega a sustituir a la cantante anterior, enfermera que se fue a Perú a tratar personas enfermas de lepra) influyó en la decisión de hacer sonidos de mayor arrojo, pues la chica HARVEY posee un buen alcance tonal y gran manejo de la voz. Por otro lado, el contar con batería real otorga al timbre de la música un sonido más real, permitiendo a Bob hacerse cargo de lo suyo: las atmósferas, secuencias y sampleos. "Gates of the Time" resulta, pues, en una ejecución entintanda en mistisismo, construída en un estilo pasional que se cierne en la amplitud y la seguridad interpretativa, alejándose de la calina almibarada de sus discos anteriores.
Agradablemente melódico, "Gates of the Time" exhibe temas melancólicos y pasionales, dosificados en su ejecución por un manejo sólido de atmósferas cambiantes que sostienen la presencia de una bella voz. No es un álbum que desborde sobresaltos ni exposiciones de cabal virtuosismo, pero sí es un álbum adecuadamente construído en sus manejos musicales. Si lo tuyo es no arriesgarte con sonidos complicados, este disco es para ti.
–Alfredo TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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