
Para comprender el poderío de los Purple hay que poner a todo volumen "Made In Japan" (el libro Guinness de los récords confirmó que eran el grupo que metía más ruido del planeta). Las crispadas relaciones que había entre bastidores se manifestaban en el escenario cuando el rugido de la voz de Ian GILLAN competía con la guitarra de Ritchie BLACKMORE por encima de la potente sección rítmica y el órgano de Jon LORD. Ese elepé en directo contiene «Smoke on the water», marca de la casa del grupo, como llevar pantalones de campana o marcar paquete. Una vez que se deshicieron de cualquier tendencia pop inicial y superaron las ínfulas clásicas de LORD (aunque grabarían un disco con la ROYAL PHILARMONIC ORCHESTRA), se concentraron en lo que sabían hacer a las mil maravillas, antes de que se rompiera su mejor formación y los nuevos, entre ellos David COVERDALE (que pasaría a WHITESNAKE) y Tommy BOLIN, intentaran con todas sus fuerzas estar a la altura de GILLAN (1).
Tomamos prestado del jazz, el rock 'n' roll a la antigua y los clásicos. Éramos buitres de la música (2).
No, no se trata de un grupo de rock progresivo pero está aquí por un momento de gloria y por su obra sinfónica. A DEEP PURPLE se les atribuye ser uno de los grupos más influyentes en los sonidos metálicos. Sin embargo, el órgano de Jon LORD, principal líder y escritor del grupo, ha revolucionado los sonidos y como URIAH HEEP, le han dado al progresivo una buena oportunidad de experimentación e implementación de sus conceptos musicales. En esencia se trata de un grupo de rock duro, pero sus obras sinfónicas son espectaculares y muy bienvenidas en la colección de quien sea que le guste el progresivo o el rock sinfónico.
(1) Philip DODD, The Book of Rock.
(2) Jon LORD.
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