
El único álbum de DE DE LIND
está considerado por Paolo BAROTTO como uno de los 30 indispensables
del progresivo italiano, y ya sé por qué. La música
me fascinó desde la primera vez que lo escuché, por su calidad,
su poder y su emotividad. Completamente diferente al progresivo italiano
que había escuchado hasta entonces, lleno de partes verdaderamente
pesadas, contrastadas con pasajes acústicos. Una flauta a lo JETHRO
TULL, pero sin caer en la copia pirata; una guitarra que domina
cuando tiene que dominar, y que se queda calladita cuando no viene al
caso, y el título de álbum más largo que conozco:
(Yo no sé de donde vengo, y no sé a dónde iré.
Hombre es el nombre que se me ha dado). Estoy seguro que éste es
un trabajo conceptual, aunque no tengo más que pocas evidencias:
el título, y el hecho de que todos los cortes del álbum
corren sin interrupciones, como una suite; ninguna de estas partes suena
fuera de lugar. Además, los temas musicales que se repiten aquí
y allá a lo largo de la obra. Es más, el álbum suena
mejor si se escucha de corrido, porque el contraste de todas las "canciones"
contribuyen a que el todo sea mejor que las partes.
La cosa arranca con 'Fuga e Morte', percusiones y una guitarra
acústica que te atrapa con su ritmo hipnótico, nada que
ver con lo que vendrá después
inmediatamente entra
la guitarra eléctrica y el cantante, con la característica
voz rasposa de los italianos, la música va evolucionando hacia
un rock cada vez más pesado, pero melódico y sorprendente.
De repente entra la flauta, rompiendo con la atmósfera rockera
y metiéndonos de lleno a una dimensión totalmente diferente,
el reino del progresivo italiano que a tantos nos gusta tanto: cambios
de ritmo, muchos contrastes, claroscuros y buen equilibrio instrumental.
Inmediatamente seguimos con 'Indietro nel Tempo', todavía
guiados por la flauta. Otro corte con buen metal y un largo solo de guitarra.
Un track corto que funciona como puente hacia mi parte favorita del álbum:
'Paura del Niente', muy melódica y evocadora. Se repite
el mismo tema inicial, simple pero efectivo. El cantante deja de gritar
y su voz se vuelve suave, muy hermosa; Vito PARADISO luce más
cantando las partes calmadas que las pesadas. Poco a poco nos va describiendo
una escena callejera, efectivamente respaldada por las intervenciones
del resto de la banda, en particular la flauta y la guitarra acústica.
El tono poco a poco se va haciendo más agresivo, regresa la guitarra
eléctrica, y junto con la batería nos lleva a un clímax
sonoro, bruscamente interrumpido por la flauta, que nos regresa de nuevo
a la atmósfera inicial, pastoral. Con esto termina la primera parte
de la Suite, lo que era el lado "A" del LP.
La segunda parte (lado "B" del disco original) inicia con 'Smarrimento',
similar a las anteriores en el sentido que complementan las partes más
pesadas con pasajes muy calmos; la flauta y la guitarra eléctrica
siguen siendo los intrumentos más importantes. Inmediatamente continúan
'Cimitero di Guerra', un corte oscuro, de atmósfera opresiva;
y 'Voglia di Rivivere', una canción tranquila, con un buen
contraste entre la voz y la guitarra acústica. Finalmente, 'E
Poi', el tema final, cierra el ciclo.
En pocas palabras: un álbum excelente, realmente de lo mejor que
dejó el prog italiano, y muy recomendable para los fanáticos
de JETHRO TULL y otros grupos donde la flauta ocupa el lugar de
honor.
–Martín
HERNÁNDEZ.
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