
El primer álbum de CYBOTRON fue editado en 1976 y descrito por la crítica como un encuentro entre lo último que hiciera STOCKHAUSEN y el "Autobahn" de KRAFTWERK, por sus melodías muy rítmicas que se enlazaron por la fusión de unos teclados de repetitivo hipnotismo. Producido por Steve Maxwell VonBRAUND (teclados, percusiones electrónicas, saxofón alto) y Geoff GREEN (órgano, sintetizadores), el proyecto CYBOTRON se vio completo en 1976 con la grabación de su álbum epónimo, recibiendo colaboración de Gil MATTHEWS (batería) en 'Gods of Norse', quien también le hizo de ingeniero de sonido. Para beneplácito de quienes fueron seguidores de este original concepto, el álbum se realiza (de forma artesanal) nuevamente en 2002, conteniendo como bono 'Ride to infinity', tema original del EP del mismo nombre y los temas 'Monster planet', 'Shadowfax' y 'Crystal forest' que son originales del álbum "Monster Planet" de Steve Maxwell VonBRAUND, grabado en 1974 y recibiendo apoyo de Henry VYHNAL (violín eléctrico), Jim KEAYS (vocales), Gil MATTHEWS (batería) y Geoff GREEN (líricos).
Pero lo que aquí me pone es "Cybotron", peculiar realización de un dueto que a pesar de sustentar una propuesta original en su país (y el resto del mundo), resultan ser bastante subterráneos y, lamentablemente, poco conocidos en la escena rock progresiva. Y digo “lamentablemente” porque CYBOTRON contuvo un sonido lo suficientemente original para colocarse al nivel de grupos como TANGERINE DREAM y KRAFTWERK, caracterizado por la hipnótica constancia de teclados electrónicos sometidos por la evolución que logran GREEN y VonBRAUND durante su desarrollo. Es notable cómo la monotonía rítmica se convierte en aparente, desplazada por una gran cantidad de atmósferas espaciales que saturan el espacio sin perderse entre ellas. Estas repeticiones se convierten a final de cuentas en la textura del lienzo sobre el cual matices diferentes colocados con teclados dan profundidad al cuadro, logro cuyo resultado tiene más de una interpretación. Incluso el saxofón, interpretado sólo en 'Parameters of consciousness', se acopla con su tono a los perpetuos timbres electrónicos de los sintetizadores, manteniendo así la homogeneidad en todo el álbum.
Concluyendo, si lo tuyo es la constancia rítmica y la hipnosis electrónica podrás estar de acuerdo en que el álbum inicial de CYBOTRON merece colocarse en un lugar muy especial, compartiendo espacio con los hitos inmortales del rock progresivo electrónico.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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