
¡Por fin salió el nuevo álbum de CRUZ DE HIERRO!
El primer álbum de la banda, "Cruz de Hierro", se promovió con una gira por distintas ciudades alrededor de México, incluyendo Chihuahua, Delicias, Ocotlán, Mexicali, Arandas, Cortazar, Torreón, Irapuato, León, Tequila, y otras tantas. En el concierto en Mexicali, la banda hizo grabaciones en vivo del concierto y ciertas locaciones desérticas para usarlas en el video de su sencillo 'The guardian of the flame'. Unos meses más tarde, Ricardo DE LUNA deja la banda y Alejandro CARRERA se convierte en el vocalista principal de CRUZ DE HIERRO. A principios de 2002, el guitarrista Jorge CORONA también deja al grupo y con esto, la banda continúa en plena forma como un grupo de cinco miembros. Tras haber tocado con bandas como ÁNGELES DEL INFIERNO, CRUZ DE HIERRO empieza a componer lo que sería su segundo álbum. Héctor NARANJO y Fernando RAMOS dejaron la banda por razones personales y Antonio BERNAL y David FARÍAS se unieron a la banda en 2004, empezando a grabar los temas para lo que más tarde sería "Crossroads" (1).
Desde un arte gráfico saturado de símbolos y con un claro matiz sonoro IRON MAIDEN (inyectado de seguro por el trabajo desempeñado por CRUZ DE HIERRO junto a ÁNGELES DEL INFIERNO) e influencias Orientales, Ernesto BRINGAS (guitarras eléctrica, acústica y sintetizador, coros), David FARÍAS (teclados, coros), Antonio BRINGAS (batería, percusiones), Juan Antonio BERNAL (bajo, coros) y Alejandro CARRERA (voz principal), desarrollan un rock progresivo metálico (caracterizado por la fuerza interpretativa) decorado con sinfónico (identificado por el dinamismo) efectivo, hilvanando florituras adecuadas a la estética actual.
A pesar de las claras apariciones progresivas clásico sinfónicas, éste puede ser un álbum que satisfaga las exigencias sobre todo de quienes prefieran los sonidos oscurones, metálicos, decorados con elementos que suavizan de alguna manera la densidad que impone el estilo. La técnica metálica se demuestra desde la guitarra eléctrica, rápida e histérica, desde los acordes rítmicos y desde las formas generales de la voz, rasposa, aguda y persistente. El dinamismo sinfónico lo imponen los teclados con sus escalas y atmósferas envolventes y los detalles orientales (también influencia árabe sobre la música española) los otorga la guitarra acústica, dócilmente utilizada… bajo y batería soportan, indican, sostienen.
Pero no todo es densidad, metal y sinfonismo. También hay momentos de sonido gótico, de romance, de tranquilidad, todo puesto en orden adecuado para disfrutar un álbum producto de una de las bandas más representativas (aunque cantando en extranjero) de México, regalo para el mundo entero.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
(1) Información tomada
del sitio del grupo, 11-abr-06
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