
Este disco tiene su historia propia. Una que confirma el dicho "de
músicos, poetas y locos, todos tenemos un poco".
Desde la portada una fotografía manipulada por Agustín
mismo, y hasta la relación central del disco una historia
escrita también por él, se nota un ansia por partir del
silencio hacia el estallido de los sonidos creados todos en torno a los
que lo han hecho escritor, músico y artista. Se trata de un disco
muy bien logrado en el que se atisban influencias de los grandes del ámbito
electrónico, y en el que sin duda uno se puede instalar tranquilo
para escuchar un concepto que no aburre ni deja de sorprender a ratos
y como él mismo dice, "dedicado a la perseverancia
"
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