
A Nacho, como le dicen sus cuates, se le recuerda más por
su trabajo en flauta junto al grupo GALIE.
Sin embargo, sus inquietudes musicales se han desenvuelto también
en una línea que, aunque desconocida, ha tenido su particularidad.
Se podría decir que la carrera musical de Nacho inició
cuando tenía diez años de edad y tomó sus primeras
lecciones musicales. Éstas fueron de piano y aunque abandonó
pronto*, estoy seguro que le dejaron la sensibilidad necesaria para hacer
de los sonidos instrumentales algo más que un pasatiempo. Aunque
no es músico de escuela, su inquietud por reflejar las emociones
a través de la música se ha mantenido presente en sus años
de vida. Su participación junto a GALIE es sin duda la más
importante en este rubro, pero tiene más de dos proyectos individuales
que le han valido la consideración de la crítica ambiental.
*Ignacio CORDERO HERRERA es un cuate que, aunque no es músico,
ha sabido aprovechar cualquier espacio de tiempo disponible para experimentar
con los sonidos. Esto hace más difícil situarlo en una corriente
musical específica, pues el humor cambia de tiempo en tiempo cuando
éste no se da continuo. De cualquier forma, pero para entender
mejor sobre su trayectoria siempre se puede leer su historia, platicada
por él.
|