
"Strange New Flesh" fue el disco con el que un renovado COLOSSEUM volvió a la escena musical, bajo la tutela del entusiasta baterista Jon HISEMAN, quien ya había pasado por la experiencia del hard rock con la banda TEMPEST. Ahora, dispuesto a volver a la lid del rock progresivo, convocó a tres excelentes músicos y un vocalista de registro tenor y tendencia R’n’B para formar COLOSSEUM II. Las aproximaciones que el ensamble tiene con el hard rock y el rock bluesero (como Jeff BECK, por ejemplo, quien parece ser uno de los referentes principales de Gary MOORE), el jazz-rock fusión de RETURN TO FOREVER y el sinfonismo ostentoso de ELP son fáciles de notar, pero sería un poco injusto limitarnos a ver a los grupos antes mencionados como meras influencias. Si vemos la situación desde una perspectiva mas profunda, advertiremos que lo que hace el ensamble es recoger la cosecha de una siembra de la cual el mismo HISEMAN fue parte desde fines de los 60s. Los aportes compositivos de MOORE y AIREY vienen a darle una savia nueva a un excelente árbol veterano y renacido, dispuesto a perpetuar las pretensiones de eclecticismo y dinamismo propias del progresivo para la segunda mitad de los 70s.
El tema que abre el disco es un instrumental tremendamente poderoso y cautivante - ‘Dark side of the Moog’ sirve como un efectivo vehiculo para que el ensamble luzca su faceta mas potente con total soltura, siendo así que AIREY es quien asume el rol protagónico con sus intensos aportes al órgano, sintetizadores y un piano eléctrico con distorsión, mientras MOORE solea sin romper la voz de mando que establece el teclista. La dupla rítmica funciona como una maquinaria bien afiatada que cumple con precisión la labor de sostener el fundamento para el vendaval sonoro provisto por sus dos colegas instrumentistas. Sin duda que muchos oyentes habrán de sentirse enganchados con esta gozada. La intensidad baja un poco los decibeles con ‘Down to You’, cover de un tema de original de Joni MITCHELL que aquí es transformada en una balada R’n’B, expandida gracias a los evocativos solos de MOORE y los ambientes medio cósmicos provistos por las orquestaciones de sintetizador de cuerdas. También se incluye un hermoso interludio de piano clásico compuesto por el mismo AIREY sobre el cual la guitarra acústica emite un breve pero hermoso contrapunto, además de un jam jazzero que se inicia a los 5’30”, prolongándose por más de un minuto hasta que un nuevo solo de MOORE nos devuelve al motif inicial. ‘Gemini and Leo’ es una pieza de rock bluesero sobre una base funky, ameno, excitante, lo suficientemente llamativo como para suponer que fue compuesto para single: lo mismo podemos decir del pegadizo ‘Secret places’ que viene después, tema potente con un swing que transcurre muy fluidamente. En esta última pieza queda claro cuán compatibles son la línea de rock ecléctico encabezada por MOORE y la vieja escuela de COLOSSEUM – aparte de la ausencia de saxo, siento como que este número no hubiera estado fuera de lugar en cualquiera de los discos del primer COLOSSEUM.
‘On second thoughts’ comienza con un etéreo fraseo de guitarra complementado por unas sutiles aportaciones de piano eléctrico que completan el cuadro sonoro introspectivo: al entrar en acción el ensamble entero, se despliega la estructura bluesera del tema bajo una constante aura de melancolía. En algún momento regresan los ambientes etéreos, esta vez alimentados con hipnóticos punteos de guitarra y ambientes de teclado, más unos tímpanos que añaden un acento moderadamente épico al momentum. La última pieza, que es también la más extensa, rescata el nivel incendiario de energía que ya habíamos notado en el tema de entrada, aunque con un mayor énfasis en el factor jazzero. Justamente eso tan pertinente el solo de batería con el que se da inicio al tema: HISEMAN expone aquí su cenit en los tambores, mientras que MOORE y AIREY se debaten en duelos impresionantes y sustanciosos. Las piezas más explosivas encarnan la propuesta de energía y riqueza sonora que COLOSSEUM II sostiene desde este disco debut: “Strange New Flesh” es muy bueno, pletórico de contagiante entusiasmo.
–César Inca MENDOZA, para Manticornio.
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