
Tradicionalmente, desde hace 11 años Alfonso VIDALES (hammond, piano, melotrón) saca junto a CAST un nuevo álbum cada vez que se realiza un BajaProg en Mexicali.
"com.unión" corresponde a la edición 2007 de este afamado Festival y es el álbum número 19 (sin contar con álbumes compilatorios) en el quehaber de esta banda que ha visto pasar bastantes músicos entre sus filas, estando ahora conformada por Alfonso VIDALES, el batería de CRUZ DE HIERRO y exintegrante en CAST, Antonio BRINGAS, el guitarrista Claudio CORDERO (también integrante de la banda chilena MATRAZ y del proyecto de nuestra amiga Linda CUSHMA OXYGENE8), Pepe TORRES (saxofón, clarinete, flautas, gaita), Dino BRASSEA (voz, flauta), Lupita ACUÑA (esposa de Poncho, voz, percusiones) y Flavio MIRANDA (bajo), apoyados para decorar el álbum por Gabriel PRECIADO (batería en 'Cosas simples'), Antonio ROMERO (gaita gallega) y José David GUILLÉN MONJE (bajo), quienes aparecen como músicos invitados.
También tradicionalmente –salvo en unas contadas excepciones– CAST se desarrolla en un rock neo progresivo típico, con todo y la entonación de los líricos en inglés. Bien, me alegra mucho oír a un CAST que evoluciona hacia sonidos más sinfónicos, experimentando con instrumentos poco tradicionales para construirlo, permitiéndose despliegues instrumentales más dinámicos y extensos ('Orogus', 'Al bello', 'Elfonía', 'Damajuana II', 'El cojín verde', 'Hogar dulce hogar', 'Io'), momento ideal para demostrar la técnica adquirida por cada uno de sus integrantes en estos años, sobresaliendo batería, guitarras y desde luego, teclados. Las canciones ('Fantasmas y demonios', 'Sensación árabe', 'Donde se visten las serpientes', 'Cosas simples', 'Lobos'), alternadas a las obras instrumentales y cantadas en español –gracias– añaden tonos de metal y sonoridades de músicas del mundo, ubicadas a según se quieran establecer las atmósferas.
Especialmente interesante me resulta 'Damajuana II' con sus aires bossa-nova y jazz, pero ésta es sólo una muestra de la diversidad estilística utilizada para construir un álbum que, de haberse mantenido en una sola línea, habría resultado hasta aburrido por su larga extensión (70 minutos) sin variaciones. Afortunadamente no es el caso, regalando un disco bien dinámico, nutritivo de influencias repartidas homogéneamente, donde uno puede oír desde el sinfónico más propio de la Europa Occidental de los '70 hasta los timbres acústicos de guitarra y piano de sabor latino, sin descuidar las formas propias que la banda exhibe desde 1994. Alientos, gaita y timbre masculino y femenino en las vocales adornan con decoro un álbum donde lo más importante sigue siendo la música y el placer para tocarla. Más que adecuado competente, 8/10.
–Alfredo TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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